Todos somos parte de la Solución

En estos momentos en los que se nos invita protegernos, para prevenir aumente el numero de contagios. Surge la propuesta de quedarse en casa. Para muchos esto será posible, para quienes no pueden hacerlo pues su situación económica, tipo de actividad o empleo se los impide, requerirán tomar otro tipo de medidas. Este sin embargo es un momento de infoxicación (demasiada información no verificada y amarillista) y fake news (noticias falsas). Buscar y corroborar información fidedigna de fuentes confiables nos puede costar algo de trabajo, pues todo el tiempo se publican en los medios de comunicación y redes sociales miles de informes, comentarios, memes y opiniones de personas (algunos bien intencionados) pero otros ignorantes y escandalizados, que nos saturan y que nos llevan en caso extremo a desconectarnos de lo que ocurre.

Tenemos muy desarrolladas las herramientas del autoengaño (evasión, negación, justificación, racionalización, generalización, distorsión, minimizar, entre muchas otras). Esto lamentablemente nos lleva a no dimensionar las situaciones y hacernos conscientes de lo que esta ocurriendo. No estamos preparados para hacerle frente a este tipo de eventos pues seguimos creyendo que los gobiernos y organizaciones globales tienen la obligación de resolver la problemática. Nuestra naturaleza nos lleva a ser reactivos, a tomar decisiones sin que medie un proceso de reflexión. De acuerdo con lo que oímos, vemos y leemos, de forma automática respondemos.

Dependiendo del lugar donde vives, tu país estará en fase 1 (personas contagiadas que llegaron del extranjero) o 2 (personas que ya fueron contagiadas de forma local). Tomar las medidas mínimas indispensables no supone algo que deba angustiarnos o agobiarnos. Evitar el contacto físico con otras personas, tocar objetos fuera de casa (botones, pasamanos, perillas, volantes, etcétera). Lavarnos las manos constantemente, no tocarnos la cara, mantener una distancia de al menos metro y medio de otras personas, no saludarnos de mano, abrazo o besos. Taparnos la boca cuando estornudamos o tosemos con nuestro brazo. Evitar al máximo lugares donde haya muchas personas (eventos masivos, escuelas, clubes, restaurantes, cafeterías, transporte público, supermercados).

Esta es una situación temporal, no sabemos si llegar a la fase 3 (disminución de los contagios) puede tardar de 5 a 8 semanas. Contagiarnos no implica que entonces inevitablemente moriremos. De hecho, el porcentaje de morbilidad es mínimo, pero el proceso de incubación es de alrededor de 14 días, lapso en el que podemos contagiar a decenas de personas o ser contagiados.  Una gran cantidad de personas infectadas vivirán el proceso de manera asintomática, pero algunas de las personas que los rodean podrán enfermarse y morir. Así que no se trata solo de ti o de mí, sino de hacernos responsables y hacernos cargo de todos con quienes directa o indirectamente se cruzan por nuestro camino. Aunque el porcentaje de personas que requerirán hospitalización será muy bajo, no existe el suficiente numero de camas y equipos médicos para hacerse cargo de manera simultanea de tantos casos.

Así que, sí parte de la solución es quedarse en casa, evitar salir, no hacer compras de pánico, hazlo. Verifica lo que tienes en tu alacena, veras que puedes alimentarte sin problemas varias semanas y evitar dejar sin alimentos a muchos que viven al día. Busquemos la posibilidad de realizar nuestras actividades desde casa, utilizando todos lo medios a nuestro alcance (teléfonos, tabletas, computadoras) usando todas las aplicaciones y servicios (wifi, celulares, WhatsApp, Skype, facetime, webex, mails, mensajes de voz y texto, llamadas telefónicas). Es momento de detenernos, parar, no reaccionar. Es momento de tomar medidas precautorias, no sobre dimensionar, pero tampoco subestimar.

Estos días te compartiré algunos escritos que te ayudarán a aprender a estar contigo y con tu gente sin que los ánimos exacerbados, las preocupaciones, el estrés y la presiones te deterioren físicamente y dañen tus relaciones. Te ofrezco mi apoyo, si requieres conversar, desahogarte, ser escuchado, asesoría, terapia o coaching me puedes contactar. Todos somos parte de la solución. Te invito a que en estos días difíciles te hagas responsable de ti y de quienes te rodean.

santiagobeorlegui@institutovitral.com

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