Las hard y soft skills no son lo que crees, descúbrelo.

hard y soft skills

¿Cuántas veces has escuchado los términos “hard y soft skills”, son conceptos que venimos utilizando comúnmente y que, siendo justos la mayoría de las personas no tienen claro que significan o exactamente que comprenden. Es cuestión de soltar la obviedad, y buscar como buen cibernauta o haciendo minería de datos, definiciones y conceptos que algunas veces son disímbolos, contradictorios, incompletos e incluso hasta antagónicos. Sin pretender descubrir el “hilo negro”. Veamos que comprende cada uno de ellos y el porque de su relevancia en esta nueva era de innovación disruptiva que llego inesperadamente y que indica el inicio de una serie de actitudes y comportamientos a las que lejos de resistirnos, requerimos aprender e incorporar lo más pronto posible.

Hard skills, traducción literal, habilidades duras, que comprenden las habilidades técnicas que aprendemos en nuestras formaciones escolares desde los cursos primarios, secundarios, preparatorios, profesionales y para quienes han ido más adelante, especialidades, maestrías e incluso doctorados. Sin lugar a duda esta formación técnica que comprende al menos entre 15 y 21 años, se supone nos deja perfectamente preparados para incorporarnos al ámbito laboral.

Fiasco el que nos llevamos todos, cuando al ingresar a trabajar resulta que gran parte de lo aprendido en nuestra formación universitaria se utiliza poco, o en situaciones muy especificas. Aun cuando hayamos aprendido a trabajar en equipo en los últimos semestres. Hay cientos de habilidades que tal pareciera en los ámbitos académicos no revisten ninguna importancia. De hecho, cuando se les cuestiona a los encargados de diseñar los planes de estudio de profesional y posgrado, tal parece qué con ojos de asombro, no entienden de que estamos hablando.

Déjame y lo planteo desde otra perspectiva, en mis casi cuatro décadas de trabajo no me he cruzado en el camino con un académico que se volviera empresario. Y si me he encontrado con varios empresarios micro, pequeños, medianos y grandes que se han vuelto académicos. El conocimiento técnico para los médicos, abogados, economistas, arquitectos, etcétera les permite utilizarlo en tareas muy especificas para las cuales en la mayoría de los casos están plenamente preparados.

Pero que ocurre cuando requerimos trabajar enfrentándonos a la cruda realidad: presión muchos competidores, incumplimientos, actitudes negativas, desorganización, incompetencia, irresponsabilidad, comportamientos inestables, falta de claridad, indefinición de objetivos, pésima dinámica decisional, diaria convivencia que desgasta, supervisión constante, acoso, maltrato, exigencias, ocurrencias, caprichos, urgencias, faltas de respeto y hasta agresiones. Aunado a Exceso/Ausencia de procesos, demasiados capataces, mucho general y poca tropa. Juntitis (exceso de reuniones improductivas), poco tiempo, mucha carga de trabajo y remuneraciones desiguales o injustas.

Cuando un abogado, economista, administrador, ingeniero se sienta en la silla del director, no utiliza el 95 % de los conocimientos que aprendió en la universidad. Te comparto algunos datos estadísticos, me centraré en México, pero esto ocurre en toda Latino américa y en España. Según un estudio publicado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico publicado en el año 2018 (Labour Force Statistics): Alemania ocupa el primer lugar en productividad con un promedio de 1,356 horas laboradas por año, el lugar 39, lo ocupa México con 2,258 horas laboradas por año (902 horas más). El nivel de productividad por hora calculado en dólares (USD) de los trabajadores alemanes es de $ 49.30 x hora ($ 66,850.80 USD anualizado). Mientras el nivel productividad de los trabajadores Mexicanos es de $ 14.46 x hora ($ 32,650.68 USD anualizado), lo cual indica que a pesar de que en México se trabajan muchas más horas la diferencia de productividad anual en comparación con Alemania es de $ 34,200.12 dólares menos por trabajador.

Lo anterior no solo redunda en la falta de preparación técnica, fundamentalmente ocurre porque todo el paquete de soft skills es prácticamente nulo o inexistente. No hablemos de las condiciones de salud, alimenticias y emocionales (para ello te recomiendo leas mi libro Wellness Leadership Program).

Cuando me refiero a todo el paquete de habilidades que forman parte de las soft skills, muchas personas aun no dimensionan la relevancia que tienen. En una encuesta realizada con mi equipo de colaboradores a más de cinco mil directivos, a la pregunta expresa: ¿En donde aprendiste a ser líder? El cien por ciento, contesto que sobre la marcha. Con el paso de los años y acumulando experiencias, modelando a los buenos jefes y decidiendo que practicas de los malos no replicarían.

Existe todo un paquete de habilidades no técnicas, pero que resultan vitales para nuestro desarrollo personal y profesional que no nos son enseñadas en ninguna formación académica, e inclusive tampoco en los programas de alta dirección, formación continua y diplomados o seminarios.

En los últimos quince años, resultado de mi propia formación y deformación profesional, capitalizando la experiencia, trabajando con directivos, mandos medios, entrepreneurs, profesionistas independientes, consultores, coaches, universidades, escuelas de negocios, académicos y mucha labor de investigación, lo cual redundo en la publicación de cuatro libros. He podido descubrir e integrar cual es el paquete mínimo indispensable que representa a las soft skills.

Quizá este vicio es de origen ya que dividirlas en hard y soft (duras y blandas) origino la idea de que las hard/duras/técnicas son mucho mas importantes que las soft/blandas/psico-emocionales. La frase muy actual “lo que determina tu altitud, no es tu aptitud, sino tu actitud”. Hoy hace más sentido que nunca.

He sido testigo de muchos procesos de selección de personal en donde se privilegiaron los conocimientos técnicos sobre los demás, con resultados desastrosos. Sigo haciéndoles la observación a las áreas de talento y personal que sus calibraciones de desempeño no contienen los reactivos, habilidades, competencias e indicadores correctos. Pero ¿Cómo saber si son correctos? Sino tienen idea clara de cuales son las soft skills.

Partamos del supuesto que competencias y habilidades son lo mismo, otro gran error de apreciación. Un paquete de habilidades constituyen una competencia. Lo cual significa que si tengo varias competencias en áreas diversas es porque tengo desarrolladas todas las habilidades que constituyen a cada una. Las soft skills deberían ser consideradas un paquete de cinco competencias, punto básico, y que en todo caso deberíamos cambiarle el nombre a competencias psico/emocionales y a las demás competencias técnicas.

Las cinco competencias (ya que dos de ellas se subdividen) que integran la competencia psico/emocional son:

  • LIFE (VIDA)
  • LEADERSHIP (INDIVIDUALES) (COLECTIVAS)
  • MANAGEMENT(GERENCIALES) (DIRECTIVAS)

Esta nueva visión nos permite dimensionar el tamaño e importancia que estas habilidades revisten no solo en el desempeño profesional sino en la vida. Veamos brevemente las consecuencias de tenerlas o no desarrolladas:

  • El 90 % de las personas que renuncian, lo hacen porque no tienen buena relación con sus superiores y pares.
  • El 90 % de los directores y gerentes son pésimos líderes.
  • Para el año 2025 según la OMS, las principales 2 causas de discapacidad laboral que se presentarán son: el estrés y la depresión.
  • Los jefes (gerentes y directores) ejercen el poder, los líderes la autoridad.
  • El director o gerente desafortunadamente controla y supervisa a su personal.
  • El líder se pone al servicio de sus colaboradores.

Te preguntaras, ¿Cuáles son específicamente las habilidades que integran cada una de estas competencias? Con el animo de no extenderme demasiado en este articulo, te compartiré algunas. Si quieres conocer a profundidad este tema, te invito a que visites: www.expertosentransformacion.com

Competencia (LIFE) Vida

  • Compromiso
  • Comunicación efectiva
  • Escucha activa
  • Manejo emocional
  • Desarticulación del estrés
  • Elevar el nivel de consciencia
  • Desarrollar Awareness
  • Auto observación
  • Desarticulación de creencias tóxicas
  • Auto gestión
  • Desarticular el péndulo victima/culpable
  • Entre muchas otras (Alrededor de 30 más)

Competencia (LEADERSHIP) Liderazgo

  • 30 habilidades individuales del líder
  • 20 habilidades colectivas (líder de líderes)

Competencia (Managment & Top management) Gerenciales y Directivas

  • 12 habilidades gerenciales
  • 11 habilidades directivas
  • Identificar cuales gerenciales requieren dejar de hacer los directivos para no incurrir en el micromanagement.

Como podrás ver, el tema nos da para escribir muchos artículos, con gusto te compartiré más información.

Una lección de humildad

Hace unos días publiqué un artículo sobre las estrategias que debemos implementar a partir de lo que esta ocurriendo en el mundo. Como en todos los espacios hubo quien le pareció un interesante análisis y propuesta. Por otra parte, muchos la consideraron algo exagerada.

Creo que vale la pena partir de lo anterior, como para entender un poco como es el comportamiento del ser humano. Quizá por llevar tantos años metido en el estudio del desarrollo humano, psicología, terapia, coaching, management y liderazgo, considero fundamental la etología (estudio del comportamiento) y no solo de animales, específicamente del ser humano, separándolo de la sociología y psicología. Buscando ser, pragmático, aunque incluyente.

Estamos a pocas semanas de qué en la mayoría de los países, se deje el #quedateencasa y pretendamos volver a la “normalidad”. Aunque debo decir, que tal situación no ocurrirá como muchos lo piensan. Es decir, “business as usual”. El mundo cambió, y también se vale decir, que no fue solo por el COVID-19.

Si nos ponemos a revisar datos estadísticos sobre cuantas personas mueren todos los días por diabetes, hipertensión, cáncer, tabaquismo, influenza y los comparamos con el número resultante de decesos ocasionados por esta pandemia, cualquiera puede decir que este asunto se sobredimensionó. Que esta es una estrategia del gobierno Chino, que EUA es responsable porque envío las pruebas que hacía a laboratorios Chinos, etc. etc. Ya sabemos las clásicas teorías conspiratorias que siempre aparecen y qué además apoyadas por la viralización en redes sociales, se convierten en las fake news de mayor consumo por la audiencia ávida de buscar culpables o responsables.

El tema entonces no es el COVID-19, sino la infinita fragilidad del ser humano. Este evento vulnera nuestra autoestima y seguridad, es decir; deja un poco mal parada a la supuesta “humanidad” cúspide de la evolución de este planeta. No lo vimos venir, nadie se anticipo, no se tomaron las medidas pertinentes. Este “coronavirus” ha venido a darnos una gran lección. Es preciso que nos bajemos del pedestal en donde nos subimos pensando que tantos siglos de evolución, generación de conocimiento y tecnología nos permitirían lidiar con cualquier evento que se presentará. Que irónico que un virus, que además no es mortal en el 96 % de las ocasiones, viniese a trastocar la vida de toda la humanidad.

Desde luego, deja de manifiesto, que algo tan básico y esencial como es la salud, la higiene y los protocolos de comportamiento. Absolutamente relajados y cada día menos importantes, han llevado a todas las sociedades y nuevas generaciones a perderle el respeto y la atención. Tal parece que y te doy con mucho gusto la posibilidad de ponerle el nombre que quieras….(Dios, Jesús, Buda, la Virgen, Mahoma, la madre tierra, El universo, etc.) nos acaban de mandar un mensaje, para ver si somos capaces, primero de entenderlo y luego de dimensionarlo.

No solo no hemos aprendido nada de las crisis y pandemias anteriores, no hemos sido capaces de capitalizar el aprendizaje. ¿Cuántas invitaciones requerimos? Para darnos cuenta de que la estructura como esta concebida tiene varios defectos de origen. En un mundo globalizado en el que lo que ocurre en China como “efecto mariposa”, puede convertirse en el peor “tsunami” o “cataclismo”, en la economía, en la salud, en la alimentación. Seguir a merced de los grandes intereses mundiales entorno al petróleo, cuando ya sabemos que las fuentes de energía ecológicas, no contaminantes son el futuro. ¿Por qué el petróleo sigue dominando el mundo, la economía? ¿Será correcto seguir dejando en manos de los Presidentes, Primeros ministros, Reyes, la toma de decisiones?

Tanto poder centralizado es un peligro, pues estamos a su merced. Ignorantes, necios, incapaces de escuchar y enfermos que querer “tener la razón”. ¿Qué esta ocurriendo en el mundo que ante una sociedad harta de corrupción demagogia y engaños escogemos la peor opción, simplemente porque nos vendió que lo haría diferente? Desde luego que se convirtió en la tormenta perfecta. En el peor momento, en las peores situaciones económicas y ambientales, con los peores gobernantes y ante una sociedad totalmente apática, distante y harta. Peor aun, no dispuesta a organizarse y no mediante manifestaciones y levantamientos sino mediante un plan y estrategia orquestada por intelectuales, académicos y empresarios, tomar cartas en el asunto.

No vas a volver al trabajo en unas semanas, sin que más de uno empiece a pensar en las medidas de “sana distancia”, desinfectantes, limpieza. En todos los sitios posibles: Transporte público, caminar por las calles, elevadores, cafeterías, oficinas, eventos públicos, fiestas, discotecas, congregaciones. La lista es interminable, así que cambiarán las reglas, los patrones de conducta. Los manuales, las buenas prácticas. Las costumbres, los besos, abrazos, palmadas en la espalda. La cercanía física, el contacto, el flirteo, la camaradería, la amistad, las parejas, la conquista, el amor. Y paro aquí porque entonces, alcanzarás a ver la punta de este iceberg.

No falta quien este pensando en qué terminando este evento, son necesarias unas vacaciones, ¿adonde iremos? A la playa, al esquiar, a convivir con la naturaleza, el mar, la montaña. Aprovechar para visitar otras ciudades. Y esto, no ocurrirá, pues tardaremos meses, e inclusive años en que se nos den todas las libertades, “bajo tu propio riesgo”, los países, sus respectivos gobiernos, autoridades, empezarán a pensar que debemos tener cuidado con la segunda, tercera, cuarta y quinta olas. Así que leyes, manuales, reglamentos, protocolos, vigilancia, sanciones y multas vendrán en camino. Bienvenidos a la paranoia generalizada que se presentará mientras somos capaces de digerir este trago amargo que ha puesto en evidencia nuestra infinita vulnerabilidad.

Los investigadores, los especialistas, pronostican que además de la incorporación de un nuevo orden mundial. Muchos protocolos, comportamientos, formas de trabajar, organizarnos, cambiarán. El home office que llego para quedarse, la distancia mínima aceptable en oficinas hacinadas y saturadas. Los viajes internacionales, las reglas de seguridad en aviones, hoteles, cruceros, aeropuertos. Las condiciones de higiene en hoteles, restaurantes, cafeterías, en las escuelas. ¿Cómo se comportarán los maestros? ¿Será necesario cambiar o incorporar a los planes de estudio otras praxis? Estudiar en línea será la nueva forma para no correr riesgos innecesarios. ¿Qué pasará con los deportivos, clubes sociales, las iglesias? En fin, el tema da para un libro completo. Bienvenido a la primer gran sacudida del siglo XXI.

Te espero, en futuras reflexiones.

Empieza el proceso de transformación, en esta disrupción evolutiva, impera la innovación creativa.

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Definir estrategias en un rompimiento estructural

Capitalizar el aprendizaje

Tal parece que como dirían los entendidos en el arte taurino, “Hay que crecerse ante el castigo”. Cuando el futuro se ve lúgubre y oscuro es cuando requerimos echar mano de todos nuestros recursos personales y experiencia porque las crisis pueden ser oportunidades ocultas.

Hablar de estrategia, requiere ser visto desde múltiples aristas, típicamente pensaríamos en forecasts y proyecciones. Pero en estos casos, por muy negativos que fueran elucubradas los posibles escenarios, “la realidad superó a la ficción”. Así que veremos el concepto desde una perspectiva mucho más simple, como una respuesta creativa y no reactiva ante el reto que se avecina. Sin duda Covey nos diría que siendo proactivos podemos resolverlo. Lamento en esta ocasión no estar de acuerdo.

En estos momentos los recursos directivos y gerenciales de poco o nada nos sirven. Este es el momento en que se ponen a prueba nuestras habilidades de liderazgo, como cimiento para que operen las demás. Independientemente de nuestras hard skills (habilidades técnicas), requerimos desarrollar una visión panorámica para luego atender el foco en el detalle.

Diseñar una estrategia no es simplemente un plan de acción, como si fuera un protocolo de manejo de crisis. El elemento más importante de la estrategia es ver la coherencia entre los diferentes puntos de vista del equipo para utilizar las fortalezas individuales y la habilidad para adaptarse al cambio y desarticular los viejos paradigmas.

Lograr encontrar las sutiles diferencias (discernir) adquiere un enorme valor, más que el recuento de los eventos, incluidos los daños. De lo que estamos hablando es de una transformación profunda, no unas reformas al sistema. Esta es una evolución disruptiva, un autentico rompimiento con el pasado y las viejas practicas, y no me refiero a lo que se hacia en lo 80´s o 90´s, te estoy hablando de lo que hiciste hasta finales del 2019.

Siendo claros veremos algo de estabilidad dentro de 10 o 18 meses, posteriores al fin de la pandemia. Así que ve pensando en que utilizarás el 2020 para reinventarte a titulo personal y a realizar una transformación profunda en la manera en la que venias haciendo negocios. Esto es lo que históricamente ha sucedido en las recesiones en los últimos 60 años. Cuando el modelo de negocios se fisura para luego fracturarse no estamos hablando de dar mantenimiento preventivo, anticiparse, reajustar y corregir. Esto es cirugía mayor, es desensamblar la maquinaría y reconstruir una nueva con otros elementos y quizá para realizar tareas muy diferentes para las que fue originalmente diseñada.

Por supuesto que estos tiempos difíciles que se avecinan, significan duros rompimientos, una desaceleración a cero, en unas cuantas semanas. Los ajustes no son fáciles y rápidos. No existe manual o instructivo alguno. Las dificultades económicas y las condiciones de volatilidad materialmente borraran del mapa a muchas organizaciones (micro, pequeñas, medianas y grandes). Y esto lamentablemente será porque no se sienten capaces de reinventarse. ¿Por qué otras prosperarán, crecerán, serán exitosas? Pues porque serán capaces de adaptarse y entender como lograr beneficios y resultados rompiendo con viejos patrones, hábitos, rutinas, modelos de negocios, entendiendo los nuevos requerimientos, necesidades de los mercados, productos y clientes.

En la lista de prioridades (pondremos el foco en los compromisos) y en primer lugar esta tú supervivencia y la de los tuyos, ante la nueva realidad económica de total incertidumbre. Como segunda prioridad es descubrir como puedes lograr un beneficio de estos nuevos patrones de comportamiento de mercados, productos y servicios. Cientos de veces se nos dijo que el momento perfecto para hacer cambios estructurales era cuando estábamos en la cresta de la ola, en la cúspide de la onda, en el punto de inflexión. Pues ahora, nos tomo a todos por sorpresa por lo que nos veremos en la imperiosa necesidad de hacerlos en el punto más bajo del valle, en el punto inferior más bajo en este movimiento ondulatorio.

Es aquí en donde hay que ser estratégicos, pues todas las ventajas competitivas en este instante desaparecieron. Y nuevas fuentes, recursos, emprendimientos surgirán. Los estrategas requieren entender que como las ventajas diferenciadoras no lo son más, habrá que encontrar nuevas e implementarlas a la brevedad, pues las proyecciones de la realidad acostumbrada, planeada o pensada, desaparecieron dramáticamente.

La lógica del bienestar de las naciones y del mundo globalizado ha recibido una fuerte sacudida. Los cambios estructurales sacarán a la luz muchos procesos obsoletos, engordados y mantenidos por la complejidad de los sistemas y estructuras. Aunque prefiramos no verlos muchos operan como evolución directa de la revolución industrial. Sistemas diseñados con candados y pensados para colaboradores cuyas funciones son ser los capataces, de los capataces, de los capataces del obrero, vendedor, personal de producción o administrativo.

El surgimiento de un nuevo orden mundial, incluido el económico es un augurio a corto plazo. Así como evolucionamos de un mercado de bienes capitales a uno de bienes de consumo, ahora veremos un mercado de bienestar y desarrollo personal. Y aunque la velocidad de implementación depende en gran medida de las políticas publicas y su capacidad de respuesta. Los estímulos y apoyos gubernamentales sumarán o restarán en el grado de dificultad de nuestras operaciones.

Desde luego pensar en que podemos regresar a hacer lo mismo requiere estar totalmente descartado, bien lo dijo Einstein: El ser humano es capaz de volver a hacer lo mismo pensando que esta vez, los resultados serán diferentes”. Lo que esta ocurriendo, es un claro indicador de que el modelo se agoto, se rebasaron los limites y muchos de los stakeholders abusaron pensando en que esta carrera no tendría fin. No hablemos de los sectores financieros cuyo manejo de sistemas compensatorios e incentivos solo ha operado en su beneficio.

Es el momento del “back to basics” y “keep it simple”, en los últimos 40 años el incremento de los gastos operativos y administración de las empresas creció del 15 al 32 %. En los sistemas “lean” se ha visto una y otra vez, el grado de complejidad con las que sistemas y procesos son diseñados, implementados obteniéndose gran cantidad de datos e información que nadie capitaliza o utiliza, nos sirven para resolver los cuestionamientos de directivos qué en lugar de estar pensando en la estrategia y planeación, siguen metidos en la administración y operación.

Inflar y engordar las áreas de operación, administración, mercadotecnia, recursos humanos, exaltó la cultura del conocimiento por sobre todo lo demás. En estos momentos el que seas un buen abogado, arquitecto, ingeniero, comunicólogo o economista, no te da ninguna ventaja competitiva en el mercado. Serán tus life skills y habilidades de liderazgo, las qué fundamentalmente te permitirán modificar tu infraestructura, rediseñar tus equipos, reorientar tus productos y servicios a nuevos mercados. La diversidad y complejidad de procesos podrá jugar a favor o en contra si no somos capaces de resolver las prioridades primarias.

Reducir los costos no será suficiente, requerimos “ser” diferentes, no es solo “hacer” las cosas de manera diferente. Desde la mirada interior es necesario que entendamos que el bienestar personal jugará un papel primordial, reducir la complejidad de las estructuras y modelos de negocios, transformarlos a nivel corporativo para hacerlos simples, sencillos, fáciles. Olvidarse de grandes unidades de negocios, servicios centralizados y un gran numero de personas cuya función es coordinar que las cosas ocurran. Cuanta energía y tiempo invertidos en dichas actividades. Desarticular lo paradigmas de que perderemos el control y la productividad. Una vez definida la estrategia, será el momento de transformar a los equipos de trabajo en pequeñas unidades de negocios, entendiendo para que fue en primera instancia creada o fundada la empresa u organización. ¿Quién es tu cliente? ¿Qué quiere? Y como se lo darás haciéndolo simple y fácil.

Empieza el proceso de transformación, en esta disrupción evolutiva, impera la innovación creativa.

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La Polarización de la opinión pública

En tan solo 15 minutos visitando diversas redes sociales recabe decenas de imágenes qué reflejan de manera mordaz y critica la situación que vive México. Desde mi punto de vista personal, considero que una gran parte de la población esta en completo desacuerdo con las medidas y manejo de la situación. Sin embargo, no debemos de olvidar que cada uno tiene la libertad de elegir cuales son las decisiones que tomará en relación con su salud y bienestar. Tenemos una gran facilidad para ponerle foco solo a lo inmediato, sin detenernos un momento y reflexionar que seguirá después de la pandemia y como le haremos frente a la enorme y empinada cuesta que vendrá a posteriori.

Con el debido respeto, es muy fácil entrar en este juego perverso de la polarización, que no nos deja nada y que nos hace perder el foco. Ponerle atención a lo que verdaderamente es importante para nosotros, nuestras familias y seres queridos, requiere ser el centro de nuestros planes y acciones. Es necesario que comprendamos y aceptemos que en la actualidad lograr consensos implica una ardua labor ya que estamos inmersos en un contexto de completa manipulación y demagogia.  Si estas o no de acuerdo con las medidas y acciones tomadas, estas en tu derecho de decidir que harás, siempre y cuando seas capaz de dimensionar las consecuencias.

Para quienes pertenecemos a las generaciones de “tradicionalistas” en sus 60´s, “babyboomers” en sus 50´s y “X” en sus 40´s, se supone que la vida nos ha dado las suficientes dosis de “ubicatex” como para haber capitalizado el aprendizaje y saber como salir adelante en entornos desfavorables. Pero, y dada nuestra condición humana, muchos no serán capaces de dimensionar en su justa proporción la situación, y al ser expertos en el tema del autoengaño, utilizaremos para variar múltiples de sus componentes. Empezaremos a racionalizar (buscar una explicación que nos haga sentido y tranquilice temporalmente de acuerdo ha nuestras creencias), justificar (validando el porqué es correcto o no), evadir (desconectarnos rápidamente del evento amenazador) y algunas más.

En primera instancia es necesario que elaboremos de forma inmediata una estrategia económica que nos permita salir adelante con nuestros compromisos a corto plazo.  En este momento no tenemos una idea clara de cuanto tiempo estaremos en cuarentena (es decir, encerrados en casa para evitar contagios). Todo parece indicar que en las próximas 4 semanas la fase critica habrá concluido.  Desde mi punto de vista profesional, te recomiendo seas capaz de reducir en la medida de tus posibilidades la angustia y ansiedad que se convierten en estrés (las llevamos al cuerpo, somatizamos) y que en gran medida son originadas por la obsesión (pensamientos y emociones recurrentes).

Mi segunda recomendación es que anotes en una lista todos tus generadores de estrés (cuales son las cosas que te preocupan y que requieres resolver de manera inmediata). Al hacerte consciente cada una de ellas, esta empezando a hacerte cargo. Lamentablemente los pensamientos obsesivos rondan por nuestra cabeza todo el tiempo y solo nos alteran y dañan física y emocionalmente. Posterior a escribir esta lista que muy probablemente no redactaste en orden de importancia, ponla en orden. Tomate tu tiempo, busca estar en un espacio donde haya tranquilidad, silencio y paz.

Uno a uno decide cual será el plan, la estrategia para resolverlo. Cuales son y serán las medidas, decisiones, elecciones y prioridades que tomarás al respecto. Tu hoja de ruta, no requiere ser un plan sofisticado, requiere ser realista, mismo que dependa si es posible en su mayor parte de tí y tus acciones.  No te procrastines (aplazar indefinidamente y ocuparse de otras cosas sin importancia). No es posible resolverlo todo simultáneamente, establece prioridades, haz tú check list (lista de verificación) y ponte manos a la obra.

Como nos dice el Tzun Tsu (El arte de la guerra), “La batalla mejor librada es aquella en la que no se derrama una sola gota de sangre”. Quizá algunas requieran ser medidas extremas, pero antes de decidir te invito a la siguiente reflexión: “No tomes decisiones permanentes cuando estas gobernado y dominado por pensamientos y sentimientos temporales”.  En cuanto empieces a definir una a una las estrategias y los planes de acción te darás cuenta qué es muy fácil habitar en los espacios de víctima y culpable, cuando lo único que nos permite hacernos cargo es darnos cuenta, parar, para reflexionar y adoptar una actitud responsable. Como dirían mis amigos Colombianos: “Diciendo y haciendo, mijito”.

 

 

La ola que se avecina

En estos momentos en que la pandemia del Covid-19 (coronavirus) ocupa los titulares y la mayor parte del tiempo de los noticieros. La angustia y ansiedad, sumados al pánico colectivo, los altos niveles de desinformación, la gran cantidad de fake news (noticias falsas), los miles de videos de “supuestos” expertos que se mezclan con los que sí son “expertos”, generan una confusión aun mayor. Algunos con el ánimo de informar y otros sin “darse cuenta” viralízan datos, cifras y remedios sin soporte o sustento. Es necesario“PARAR”, detenerse un momento y reflexionar.

Esta pandemia global, nos lleva al espacio de solo estar atentos a la inmediatez. Efectivamente las campañas de #quedateencasa, resultan en una disminución de los contagios. Quedarse en casa, para quienes les es posible, es de gran ayuda. Ocupamos gran parte de nuestro día en monitorear los medios de comunicación y redes sociales. Adicionando los cientos de mensajes que vía whatsapp y redes sociales nos llegan, este ejercicio nos lleva a una, por decir los menos, paranoia colectiva.

Es necesario, sin lugar a duda; poner foco en el detalle, tomar todas las medidas necesarias de higiene (lavarse las manos, estornudo de etiqueta, eliminar besos y abrazos, reuniones, contacto físico, etc.) Sumado a lo anterior, saber que hacer y como organizarnos para mentalizarnos a qué es muy posible que estemos encerrados en casa varias semanas. Y es precisamente en este lapso aun por definirse, que te quiero invitar a que realicemos dos ejercicios.

El primero, qué te tomes un tiempo para organizar tus actividades de trabajo, junto con tus responsabilidades del hogar (parejas, hijos y casa). Desarticula cualquier posible pretexto o excusa y autogestionate. Más que establecer prioridades aprende a calendarizar y gestionar tus compromisos. Aprovecha y utiliza todos los medios electrónicos y de comunicación de los que dispones para coordinarte con tus equipos, delegar y que cada quien asuma la responsabilidad de hacerse cargo de lo que le corresponde.

En segundo lugar y motivo principal de este articulo, es que estés consciente de lo que sigue después de esta oleada del covid19 y esto es una ola mucho más grande y poderosa, que no se resolverá en 8 ó 12 semanas. Estoy hablando de la recesión económica mundial y local. Para quienes vivimos en México sin ser pesimistas y adoptar una actitud derrotista, significa que las condiciones son poco halagüeñas. El dólar a 26 o 27 pesos, el barril de petróleo a menos de 18 usd, perder el grado de inversión, los bonos de Pemex convertidos en bonos basura. La FED bajando las tasas de interés, otorgando créditos (líneas swap) a Banxico, llevándonos al sobre endeudamiento. Los capitales golondrinos que emigrarán a regiones con mayor certidumbre. La importación de productos y materia prima del exterior a un tipo de cambio estratosférico. Las políticas comerciales proteccionistas que adoptarán muchos de nuestros socios comerciales en donde se privilegie lo local sobre las importaciones. La reactivación de la economía en la zona Euro. El gigante de Asia que vuelva a la normalidad. No solo cero crecimiento del producto interno bruto, sino operar en números negativos.

Muchos serán los factores y condiciones adversas que requeriremos sortear para salir adelante. En los próximos 3 o 4 meses, deberás adoptar una estrategia quizá muy diferente a como habías estado trabajando y operando.  Así que aprovecha este tiempo para identificar y construir múltiples posibles escenarios. Realiza ejercicios de planeación estratégica, quizá muchos sin que el único foco sea el componente financiero, más bien enfocados a salvaguardar la planta productiva y los puestos de trabajo. Junto con algunos de mis clientes realizamos estos ejercicios en donde requerimos modificar muchas de las perspectivas y realizar cambios paradigmáticos.

Entender y aceptar que serán otras las condiciones y qué no nos servirá seguir haciendo lo mismo. Este espacio de re ingeniería, de re invención también nos invita que descubramos que hacer pequeñas o grandes reformas solo serán parches y paliativos temporales. Es necesario que diseñemos y logremos transformaciones profundas. Desarticular creencias, dogmas y paradigmas históricamente arraigados y seamos capaces de operar en espacios de disrupción creativa (en donde no tenemos competidores, ni requerimos abrirnos paso a empujones y codazos). La disrupción destructiva, es justamente la que ocasionó una vez más que se construyera la tormenta perfecta. La proliferación de la pandemia y que Rusia vs. Arabia Saudita hayan tirado el mercado del petróleo, sin medir las consecuencias de sus decisiones. La concatenación de los mercados bursátiles que como fichas de domino van cayendo y arrastrando unas a otras.

Entendamos que la ignorancia es atrevida y que tenemos en más de un país a gobernantes megalómanos, soberbios, ciegos y certeros de tener la razón, aunque las evidencias les indiquen una y otra vez que sus decisiones conducen a sus países a la ruina. Es por ello, que te invito a que aproveches estos días para reflexionar, pensar, analizar, estudiar y diseñar estrategias que te permitan a ti, a tu familia, negocio o empresa a salir adelante, sin tener que estar angustiados ahora por un gigante como lo será la recesión del SIGLO XXI.

EL COVID-19 (UN TIPO DE CORONAVIRUS)

Esta es información confiable y actualizada

DATOS: (Fuente: WHO, Organización Mundial de la Salud) 17/III/2020.

La COVID-19 es una enfermedad infecciosa causada por un nuevo virus que no había sido detectado en humanos hasta la fecha.

El virus causa una enfermedad respiratoria como la gripe (influenza) con diversos síntomas (tos, fiebre, etc.) que, en casos graves, puede producir una neumonía. Para protegerse puede lavarse las manos regularmente y evitar tocarse la cara.

CÓMO SE PROPAGA

El nuevo coronavirus se propaga principalmente por contacto directo (1 metro o 3 pies) con una persona infectada cuando tose o estornuda, o por contacto con sus gotículas respiratorias (saliva o secreciones nasales).

SÍNTOMAS

La COVID-19 se caracteriza por síntomas leves, como, secreciones nasales, dolor de garganta, tos y fiebre. La enfermedad puede ser más grave en algunas personas y provocar neumonía o dificultades respiratorias. Más raramente puede ser mortal. Las personas de edad avanzada y las personas con otras afecciones médicas (como asma, diabetes o cardiopatías) pueden ser más vulnerables y enfermar de gravedad.

Los signos y síntomas pueden ser:

  • secreciones nasales
  • dolor de garganta
  • tos
  • fiebre
  • dificultad para respirar (en casos graves)

PREVENCIÓN

Actualmente no existe vacuna para prevenir la COVID-19.

Puede reducir el riesgo de infección:

  • Lavándose las manos regularmente con agua y jabón o con desinfectante de manos a base de alcohol.
  • Cubriéndose la nariz y la boca al toser y estornudar con un pañuelo de papel desechable o con la parte interna del codo
  • Evitando el contacto directo (1 metro o 3 pies) con cualquier persona con síntomas de resfriado o gripe (influenza)

TRATAMIENTOS

No existe ningún medicamento para prevenir o tratar la COVID-19. Algunos pacientes pueden necesitar tratamiento sintomático que les ayude a respirar. 

Cuidado personal

  • Si presenta síntomas leves, quédese en casa hasta recuperarse. Puede aliviar sus síntomas:
  • descansando y durmiendo
  • manteniéndose caliente
  • bebiendo muchos líquidos
  • utilizando humidificadores o tomando duchas calientes para aliviar el dolor de garganta y la tos.

Tratamientos médicos

Si presenta fiebre, tos y dificultad para respirar, busque inmediatamente atención médica. Llame con antelación a su proveedor de atención de salud e indíquele si recientemente ha viajado o estado en contacto con personas que hayan viajado.

Comportamiento del COVID-19

Por cada 1,000 personas contagiadas, 900 lo vivirán asintomaticamente, solo 100 mostrarán sintomas. De esas 100, alrededor de 80 lo vivirán como un cuadro gripal muy fuerte, tos seca, dolor muscular y de cabeza aproximadamente 14 días. De los 20 restantes, 15 personas desarrollarán un neumonía bilateral con dificultad para respirar que requerirá ingreso hospitalario. De los 5 restantes, estos desarrollarán una fibrosis pulmonar, por lo que su ingreso hospitalario e ingreso a cuidado intensivos es inminente requerirán respiración asistida. La tasa de mortandad en este último grupo es del 75 % (3 personas).

 

 

 

Todos somos parte de la Solución

Covid-19

En estos momentos en los que se nos invita protegernos, para prevenir aumente el numero de contagios. Surge la propuesta de quedarse en casa. Para muchos esto será posible, para quienes no pueden hacerlo pues su situación económica, tipo de actividad o empleo se los impide, requerirán tomar otro tipo de medidas. Este sin embargo es un momento de infoxicación (demasiada información no verificada y amarillista) y fake news (noticias falsas). Buscar y corroborar información fidedigna de fuentes confiables nos puede costar algo de trabajo, pues todo el tiempo se publican en los medios de comunicación y redes sociales miles de informes, comentarios, memes y opiniones de personas (algunos bien intencionados) pero otros ignorantes y escandalizados, que nos saturan y que nos llevan en caso extremo a desconectarnos de lo que ocurre.

Tenemos muy desarrolladas las herramientas del autoengaño (evasión, negación, justificación, racionalización, generalización, distorsión, minimizar, entre muchas otras). Esto lamentablemente nos lleva a no dimensionar las situaciones y hacernos conscientes de lo que esta ocurriendo. No estamos preparados para hacerle frente a este tipo de eventos pues seguimos creyendo que los gobiernos y organizaciones globales tienen la obligación de resolver la problemática. Nuestra naturaleza nos lleva a ser reactivos, a tomar decisiones sin que medie un proceso de reflexión. De acuerdo con lo que oímos, vemos y leemos, de forma automática respondemos.

Dependiendo del lugar donde vives, tu país estará en fase 1 (personas contagiadas que llegaron del extranjero) o 2 (personas que ya fueron contagiadas de forma local). Tomar las medidas mínimas indispensables no supone algo que deba angustiarnos o agobiarnos. Evitar el contacto físico con otras personas, tocar objetos fuera de casa (botones, pasamanos, perillas, volantes, etcétera). Lavarnos las manos constantemente, no tocarnos la cara, mantener una distancia de al menos metro y medio de otras personas, no saludarnos de mano, abrazo o besos. Taparnos la boca cuando estornudamos o tosemos con nuestro brazo. Evitar al máximo lugares donde haya muchas personas (eventos masivos, escuelas, clubes, restaurantes, cafeterías, transporte público, supermercados).

Esta es una situación temporal, no sabemos si llegar a la fase 3 (disminución de los contagios) puede tardar de 5 a 8 semanas. Contagiarnos no implica que entonces inevitablemente moriremos. De hecho, el porcentaje de morbilidad es mínimo, pero el proceso de incubación es de alrededor de 14 días, lapso en el que podemos contagiar a decenas de personas o ser contagiados.  Una gran cantidad de personas infectadas vivirán el proceso de manera asintomática, pero algunas de las personas que los rodean podrán enfermarse y morir. Así que no se trata solo de ti o de mí, sino de hacernos responsables y hacernos cargo de todos con quienes directa o indirectamente se cruzan por nuestro camino. Aunque el porcentaje de personas que requerirán hospitalización será muy bajo, no existe el suficiente numero de camas y equipos médicos para hacerse cargo de manera simultanea de tantos casos.

Así que, sí parte de la solución es quedarse en casa, evitar salir, no hacer compras de pánico, hazlo. Verifica lo que tienes en tu alacena, veras que puedes alimentarte sin problemas varias semanas y evitar dejar sin alimentos a muchos que viven al día. Busquemos la posibilidad de realizar nuestras actividades desde casa, utilizando todos lo medios a nuestro alcance (teléfonos, tabletas, computadoras) usando todas las aplicaciones y servicios (wifi, celulares, WhatsApp, Skype, facetime, webex, mails, mensajes de voz y texto, llamadas telefónicas). Es momento de detenernos, parar, no reaccionar. Es momento de tomar medidas precautorias, no sobre dimensionar, pero tampoco subestimar.

Estos días te compartiré algunos escritos que te ayudarán a aprender a estar contigo y con tu gente sin que los ánimos exacerbados, las preocupaciones, el estrés y la presiones te deterioren físicamente y dañen tus relaciones. Te ofrezco mi apoyo, si requieres conversar, desahogarte, ser escuchado, asesoría, terapia o coaching me puedes contactar. Todos somos parte de la solución. Te invito a que en estos días difíciles te hagas responsable de ti y de quienes te rodean.

santiagobeorlegui@institutovitral.com

El manejo emocional de los líderes (manual de operación)

leader

Constantemente se realizan cálculos, pronósticos y predicciones sobre el rumbo que tomará la humanidad en relación a la generación de conocimiento, descubrimientos, desarrollo y aplicaciones de la tecnología. El Dr. Max Tegmark, catedrático del MIT y director del Future of life Institute en Cambridge, en su libro “VIDA 3.0” (Taurus 2018) nos comparte algunos de los asuntos a los que la humanidad requiere poner atención inmediata. Los cálculos más recientes (MIT-2018) sobre el volumen de investigaciones, conocimiento y avances tecnológicos indican que cada 10 años, se duplicará dicho volumen. Expresado en otros términos, para los chicos recién graduados de muchas de las formaciones profesionales universitarias, en menos de 5 años, gran parte de lo aprendido será obsoleto. Plantearle a las instituciones académicas que los títulos profesionales tengan caducidad y que se revaliden cada 5 ó 10 años suena escandaloso.

En palabras del Dr. Tegmark “Es muy importante que no dejemos las discusiones sobre el futuro de la IA a un grupo de frikis de la tecnología como yo sino que incluyamos a psicólogos, sociólogos o economistas para que participen en la conversación. Porque si el objetivo es la felicidad humana, tenemos que estudiar qué significa ser feliz. Si no hacemos eso, las decisiones sobre el futuro de la humanidad las tomarán unos cuantos frikis de la tecnología, algunas compañías tecnológicas o algunos Gobiernos, que no van a ser necesariamente los mejor cualificados para tomar estas decisiones para toda la humanidad.”

 En relación a los avances en las neurociencias en los ultimos 5 años, se han logrado desarticular decenas de paradigmas, teorias e hipotesis, que en su momento con suficiente fundamento fueron consideradas correctas. Lo he expresado en algunos de mis libros y publicaciones, un alto grado de especialización, nos lleva a desarrollar ceguera de taller y perder de vista la “integralidad”. La inter relación que tienen temas tan diversos como salud, educación, economía, filosofía, sociología, psicología por mencionar algunos. La convergencia de todo este conocimiento e información guardada en nuestro cerebro, no nos capacita “per se” a que hagamos un buen uso, tomemos decisiones correctas y no estemos a merced de nuestras emociones. Situación que muchas veces nos impide comprender que aun cuando se tenga el conocimiento y la experiencia, eso no significa que nuestra dinamica decisional sea la correcta.

Con el animo de no extenderme en este apasionante tema, pretendo compartirte esta información utilizando la mayor capacidad de sintesis que me sea posible. En una publicación anterior “El codigo postal de la Consciencia” (http://santiagobeorlegui.com/blog/2019/10/31/el-codigo-postal-de-la-consciencia/), presenté los resultados de un gran numero de investigaciones que demuestran cuales son las zonas de cerebro (42 regiones cerebrales y 6 redes neuronales) que constituyen a la “consciencia”.  Durante decadas se sostuvo que las emociones eran universales, de hecho muchos cientificos han invertido casi medio siglo buscando evidencia para sostener dichas teorias.  En conclusiones recientes, la neurologa Helen S. Mayberg (investigadora y catedratica del Mount Sinai Medical School), creadora de una terapia de estimulación profunda del cerebro para personas que padecen depresiones profundas y que han demostrado ser resistentes a otros tratamientos. Indica que sentimos lo que el cerebro cree. Somos los artifices de nuestras experiencias, creemos lo que sentimos. Como lo sostienen los Dres. Lisa Feldman Barret y Antonio Damasio: “No podemos actuar racionalmente si el cerebro funciona con predicciones basadas en las interocepciones y las experiencias previas registradas en nuestro nicho afectivo”.

¿qué significa lo anterior? Pues que es necesario que aprendamos como funciona nuestro cerebro para entender como opera. Llegamos a este mundo, crecimos, nos desarrollamos, reproducimos y morimos sin que hayamos leído el manual o instructivo de funcionamiento. Tripular y operar esta maquina compleja, ha sido un logro de más de 162,000 años, alrededor de 107,000 millones de personas han habitado este planeta, según cálculos del Dr. Peter Grunwald, experto en estadística del Centro de Matemáticas e Informática de Holanda. Es por ello que cada día se vuelve más necesario entender cual es el funcionamiento de nuestro cerebro. No estoy diciendo que todos nos volvamos expertos en “neurociencias”, de lo que hablo es que mientras no estemos conscientes de cómo trabaja (funciona, opera) nuestro cerebro. Seguimos sin estar capacitados para saber como fluir y soltar en el devenir emocional.

Declara la Dra. Feldman: “No podemos superar las emociones por medio del pensamiento racional porque el estado de nuestro presupuesto corporal es la base de todos los pensamientos, percepciones e interpretaciones que tenemos, y, en consecuencia, nuestras experiencias previas y nuestro estado actual modifican nuestro comportamientos y decisiones en todo momento”.

 En mi próximo libro “Wellness Leadership program” sostengo que la bioquímica cerebral resultado de nuestro estado corporal (salud, nutrición, estado físico y psicológico) afectan y modifican de manera inconsciente nuestro manejo emocional y dinámica decisional. Así como lo anterior, los registros grabados en nuestra memoria, nos predisponen a hacerle caso a nuestras sensaciones corporales para tomar decisiones, sin que medie un acto de “awareness” profundo y, seamos capaces de aceptar que hay ciertos momentos en los que es preferible, parar, fluir y soltar para no tomar decisiones equivocadas o dañar nuestras relaciones.

No solo es necesario que aprendamos como funciona nuestro cerebro, todas las variables que pueden afectar la toma de decisiones y el manejo de emociones. También se vuelve relevante desarrollar todo un paquete de habilidades que requerimos identificar, aprender e incorporar para un desempeño exitoso en nuestra vida personal y profesional. Motivo por el cual nos hemos dado a la tarea de diseñar y desarrollar programas académicos que le enseñen a las personas aprender a ser Líderes.

Informes: www.ser-lider.com/lp

El código postal de la consciencia

Consciencia

Finalmente la consciencia (mente, alma, espíritu) ya tiene un domicilio identificado.

Durante muchos años científicos como el Dr. Paul Ekman, pionero en la investigación de micro gestos y reacciones faciales y corporales que acompañan a las emociones, había hecho aportaciones extraordinarias sobre el funcionamiento de nuestro cerebro.  Así como el Dr. Richard Davidson, neuro científico qué demostró que las emociones duran 500 milisegundos y con lo que nos quedamos posteriormente son pensamientos y sentimientos (sensaciones en el cuerpo). Incluyendo también las enormes aportaciones del Dr. Antonio Damasio qué confirman lo alguna vez dicho por el Dr. Humberto Maturana, “Los seres humanos creemos qué somos seres racionales que en ciertos momentos sentimos emociones, cuando en realidad somos seres emocionales que ocasionalmente razonamos” (con la clásica ironía que lo caracteriza). Sin embargo aun faltaba por identificar la ubicación de nuestra consciencia.

Pues por fin, en los albores de la tercer década del siglo XXI, continuando con el estudio del cerebro y sus intrincados misterios. Ya lo había propuesto la Dra. Lisa Feldman, directora del centro de investigación interdisciplinario de las ciencias afectivas de la Universidad del noroeste en Boston, Massachusetts. “La actividad intrínseca del cerebro es el origen de los sueños, la imaginación, el vagar de la mente y la ensoñación a lo que se le llama simulación. Esta actividad del cerebro consiste en una cantidad infinita de predicciones incesantes. Produce miles de millones de bucles de predicción que generan actividad cerebral intrínseca”. Dicho de otra forma, nuestro cerebro no opera desde un modelo conductista (estimulo/respuesta). Aun sin existir estímulos internos/externos, en vigilia o dormidos, muchas zonas del cerebro permanecen con actividad permanente. Sostiene que las emociones se construyen desde la experiencia y el aprendizaje, motivo por el cual se vuelven universales una vez que fueron aprendidas. Aportación que desarticula decenas de paradigmas sobre el tema.

En febrero del 2019, un grupo de científicos encabezados por los Dres. Steven Laureys y Athena Demertzi de la Universidad de Lieja, en Bélgica así como investigadores de Paris, Barcelona, Nueva York, Buenos Aires, Ontario y Birmingham, publicaron los resultados de su investigación. Existe un patrón cerebral que origina la consciencia, 42 regiones cerebrales y 6 redes neuronales vinculadas a la cognición nos permiten percibir e interpretar lo que ocurre y desde donde construimos nuestra realidad. Científicamente probado en donde habita nuestra consciencia.

Según un articulo publicado por la revista científica electrónica “Tendencias científicas”. La consciencia es la capacidad del ser humano para percibir la realidad y reconocerse en ella, así como de reconocer a otras personas. Esta capacidad se pierde total o parcialmente durante largo tiempo en pacientes afectados por una lesión cerebral. Sin embargo, hasta ahora no existían marcadores fiables que pudieran determinar la presencia o ausencia de consciencia. La nueva investigación ha establecido que existen distintos patrones de actividad cerebral que señalan la diferencia entre una persona consciente y otra en estado de inconsciencia.

Han podido apreciar que durante el estado de consciencia, determinadas regiones del cerebro se comunican de forma fluida, mostrando conexiones sinápticas (entre neuronas) que facilitan el intercambio eficiente de información, que es la base de la consciencia. Sin embargo, cuando las personas están inconscientes, esas regiones cerebrales no se conectan y desvelan que la persona afectada carece de consciencia. Ya se sabía que algunas zonas cerebrales complejas, como la corteza prefrontal o la precuña o precúneo, una parte del lóbulo parietal superior, son responsables de una amplia gama de funciones cognitivas superiores. Sin embargo, esas zonas del cerebro desempeñan múltiples funciones, desconociéndose hasta ahora cómo se representa la consciencia en el cerebro a nivel de redes neuronales específicas. La nueva investigación lo ha descubierto valiéndose de la imagen por resonancia magnética funcional (IRMf), un procedimiento que permite mostrar en imágenes las regiones cerebrales activas al ejecutar una tarea determinada.

 La Dra. Athéna Demertzi, una de las principales investigadoras comentó: «Descubrimos un patrón cerebral complejo en el que la conectividad funcional era significativamente diferente de la conectividad estructural. Esta tendencia fue más frecuente en sujetos conscientes y casi inexistente en pacientes inconscientes”.

Para los investigadores, eso significa que los métodos empleados son eficientes, ya que sus resultados se obtienen independientemente de la lesión cerebral o de la actividad externa que pueda manifestar un paciente. El diagnóstico puede establecerse a partir de la dinámica cerebral, indicador riguroso del estado de la consciencia humana en un paciente clínico con lesión cerebral: un biomarcador objetivo puede desempeñar un papel importante en las decisiones médicas. Los investigadores plantean que en el futuro tal vez sea posible incluso estimular la actividad de estas regiones cerebrales y restaurar algún grado de consciencia en pacientes que la hayan perdido, a través de técnicas de estimulación cerebral no invasivas, como la estimulación eléctrica transcraneal. La investigación aporta también información importante de cómo se genera la consciencia en el cerebro.

Esta inquietud manifiesta de ¿en donde reside nuestra voz interior? Ya fue develada. 42 regiones cerebrales y 6 redes neuronales le dan forma a nuestra consciencia. Las investigaciones continúan y se espera en un futuro próximo, poder modificar ciertos estados alterados de consciencia. Para los neuro científicos, psicólogos y coaches estos descubrimientos nos permitirán seguir acompañando a las personas para que desarrollen “awareness”, practiquen “mindfullness” y elevar sus niveles de consciencia, en un mundo donde un altísimo porcentaje de la población vive como “zombies”, desconectados y en el automático.

Para mayor información: https://advances.sciencemag.org/content/5/2/eaat7603

Equipo de investigación:

  1. Demertzi
  2. Tagliazucchi
  3. Dehaene
  4. Deco
  5. Barttfeld
  6. Raimondo
  7. Martial
  8. Fernández-Espejo
  9. Rohaut
  10. U. Voss
  11.  D. Schiff
  12.  M. Owen
  13.  Laureys
  14.  Nachhake
  15.  D. Sitt

Instituciones:

1GIGA-Consciousness, GIGA Institute B34, University of Liège, Avenue de l’Hôpital, 11, 4000 Sart Tilman, Belgium.

2INSERM, U 1127, F-75013 Paris, France.

3Institut du Cerveau et de la Moelle Epinière, Hôpital Pitié-Salpêtrière, 47 bd de l’Hôpital, 75013 Paris, France.

4Instituto de Física de Buenos Aires and Physics Deparment (University of Buenos Aires), Buenos Aires, Argentina.

5Cognitive Neuroimaging Unit, CEA, INSERM, Université Paris-Sud, Université Paris-Saclay, F-91191 Gif/Yvette, France.

6Collège de France, 11, Place Marcelin Berthelot, 75005 Paris, France.

7Center for Brain and Cognition, Computational Neuroscience Group, Department of Information and Communication Technologies, Universitat Pompeu Fabra, Calle Ramon Trias Fargas 25-27, Barcelona 08005, Spain.

8Institucio Catalana de la Recerca I Estudis Avancats (ICREA), University of Pompeu Fabra, Passeig Lluis Companys 23, Barcelona 08010, Spain.

9Laboratory of Integrative Neuroscience, Physics Department, FCEyN UBA and IFIBA, CONICET, Pabellón 1, Ciudad Universitaria, 1428 Buenos Aires, Argentina.

10Department of Computer Science, Faculty of Exact and Natural Sciences, Intendente Güiraldes 2160–Ciudad Universitaria–C1428EGA, University of Buenos Aires, Argentina.

11Sorbonne Universités, UPMC Université Paris 06, Faculté de Médecine Pitié-Salpêtrière, 91-105 bd de l’Hôpital, 75013 Paris, France.

12CONICET–Universidad de Buenos Aires, Instituto de Investigación en Ciencias de la Computación, Godoy Cruz 2290, C1425FQB Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.

13Centre for Human Brain Health, University of Birmingham, B15 2TT Birmingham, UK.

14School of Psychology, University of Birmingham, B15 2TT, Birmingham, UK.

15The Brain and Mind Institute, Western Interdisciplinary Research Building, N6A 5B7 University of Western Ontario, London, Ontario, Canada.

16Department of Neurology, Columbia University, 710 West 168th Street, New York, NY 10032-3784, USA.

17Radiology Department, Citigroup Biomedical Imaging Center, Weill Cornell Medical College, 516 E. 72nd Street, New York, NY 10021, USA.

18Feil Family Brain and Mind Research Institute, Weill Cornell Medical College, 1300 York Avenue, New York, NY 10065, USA.

 

 

 

Estrés en México

mexico estrés

México el país con el más alto nivel de estrés en el mundo.

No es sensacionalismo o amarillismo, siempre busco fuentes fidedignas y estudios serios respaldados por instituciones académicas y organismos internacionales. De acuerdo a un estudio publicado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) en el año 2017, México ocupaba el primer lugar mundial en niveles de estrés con un 75 % de la población económicamente activa que lo vive. China el segundo lugar con un 73 % y EUA con un 59 %. 

De acuerdo a un articulo publicado por la revista Forbes México (mayo 2016), el estrés laboral genera un bajo desempeño (disminución drástica de la productividad) lo que ocasiona perdidas cuantificables en alrededor de $ 16,000 mdp al año. La OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) publicó en el año 2018 el reporte de estadísticas de la fuerza laboral (Labour Force Statistics). Una vez más los datos son alarmantes: Alemania ocupa el primer lugar con un promedio de 1,356 horas laboradas por año, el lugar 39, lo ocupa México con 2,258 horas laboradas por año (902 horas más). El nivel de productividad por hora calculado en dólares (USD) de los trabajadores alemanes es de $ 49.30 x hora ($ 66,850.80 USD anualizado). Mientras el nivel productividad de los trabajadores Mexicanos es de $ 14.46 x hora ($ 32,650.68 USD anualizado), lo cual indica que a pesar de que en México se trabajan muchas más horas la diferencia de productividad anual en comparación con Alemania es de $ 34,200.12 dólares menos por trabajador. En otros términos, somos alrededor del 48.84 % menos productivos aunque trabajemos más horas.

El Dr. Jeffrey Pfeiffer catedrático de la Escuela de Negocios de Stanford menciona en su libro “Dying for a paycheck” (Harper Collins Publisher 2018). Qué el hoy conocido síndrome del “Burn out” (quemado, fundido, agotado) es la resultante de la suma de todos lo generadores de estrés, aunque básicamente se refiere a las condiciones laborales y como el management moderno daña la salud de los empleados y reduce drásticamente el desempeño. Sin embargo debo decir que aunque esta más que probado que cada día se suman múltiples factores a las presiones al interior de las empresas (situación económica, baja en las ventas, aumento en la competencia, inseguridad, terrorismo fiscal, corrupción, utilidades marginales, practicas desleales, clima laboral adverso, imposición de metas inalcanzables, disminución o modificación de prestaciones o incentivos, despidos masivos entre muchas otras). Poco o nada estamos haciendo para hacernos cargo de cómo aprender a manejar el estrés en la vida (personal/laboral). 

Esta no es una problemática generacional, aunque para quienes llevan más de 3 décadas trabajando (baby boomers) ó 2 (generación X), la vida se ha encargado de darnos las suficientes dosis de “ubicatex”, como para haber capitalizado el aprendizaje (seniority). Independientemente de que somos responsables de propiciar en los millenials y en la generación “Z” un bajísimo nivel de tolerancia a la frustración (aceptar que las cosas no son, ni serán como, cuando y porque quiero y aprender a vivir con ello). En ningún sitio nos enseñan a saber que hacer con el estrés. De hecho aunque para el año 2025 se considera que las 2 principales causas de discapacidad laboral serán el estrés y la depresión, no es solo responsabilidad de las autoridades o de la iniciativa privada hacer algo al respecto. 

Es sorprendente como las instituciones académicas (publicas o privadas) en el mundo no están haciendo nada al respecto. Sus pequeños esfuerzos no orquestados desde una estrategia perfectamente definida, los conduce a resultados pobres y a curarse en salud, pensando en que “algo” están haciendo. Cuando los cuestiono y les ofrezco múltiples posibilidades, siendo “políticamente correctos” me escuchan y argumentan que ya lo saben y que ya lo tienen contemplado. Aunque no están haciendo nada pues desde su púlpito académico son incapaces de aceptar que no tienen ni la más remota idea de como hacerlo. 

Más del 90 % de las cosas por las cuales te preocupas nunca ocurren, (qué perdida de tiempo, energía y desgaste emocional). Además si preocupándote (ocupándote antes de) resolvieras algo, quizás el precio a pagar (salud) en ciertos momentos valdría la pena pagarlo. Pero de nada nos sirve preocuparnos y estresarnos si las cosas o situaciones que ocurren están fuera de nuestro circulo de influencia. 

El 95 % del estrés es ocasionado por la “obsesión” (pensamientos y sentimientos recurrentes), como vivimos materialmente desconectados (en el automático), con un nulo o bajísimo nivel de “awareness” (darnos cuenta intencionadamente). Entramos en un ciclo o bucle de retroalimentación negativo, mismo que brevemente te describiré.

Desde hace más de 2,000 años en las civilizaciones orientales se sostiene que todos los eventos son “neutros”, es decir; que cada individuo tiene la libertad de elegir como percibirá e interpretará toda situación. Al no “darnos cuenta” por vivir en el automático dejamos pasar de largo la posibilidad de elegir y “parar” para no engancharnos. Se despierta en nosotros la obsesión (empezamos a “rumiar” las cosas cientos de veces al día), cada evento o situación que nos obsesiona se convierte en un ciclo que opera de forma simultanea y en paralelo. Materialmente puedes estar enganchado (obsesionado) con decenas de cosas.  Esto deriva en procesos de inseguridad (otro tema que genera estrés, la incertidumbre). Cuando históricamente nunca hemos habitado en otro espacio que no sea la incertidumbre (ya deberíamos de nadar de muertito en el inmenso océano de la incertidumbre), es más dejar de verlo como algo a vencer y entender que es el espacio de la creación y de las múltiples posibilidades. 

La inseguridad y la incertidumbre derivan en angustia y ansiedad, que combinados se manifiestan llevándolos al cuerpo, el estrés es la somatización (llevar al cuerpo) la angustia y la ansiedad. Es decir; la manera en que el cuerpo te expresa que esta estresado es cuando sientes: migrañas, dolores de cabeza, gastritis, colitis, contracturas musculares, gripes recurrentes, alergias permanentes, ataques de angustia, mal humor, cambios repentinos de humor, baja de energía, falta de atención, perdida en la concentración, impaciencia, irritabilidad, etc.

Aunado a lo anterior además la conversación interna de que no nos alcanza la vida, que tenemos que hacer cientos de cosas, que la carga es demasiado pesada y que en esta carrera de obstáculos estamos todo el tiempo a punto de desfallecer. Vivir estadios prolongados de estrés lamentablemente nos conducen a la depresión, misma que tiene varios niveles y que en algunas ocasiones requiere ser atendida por psicólogos o psiquiatras (neurosis o patologías). Aunque de fabrica venimos equipados con ciertas herramientas del autoengaño (negación y evasión entre otras) que nos permiten minimizar u olvidar momentáneamente las cosas. Ante esta situación incurriremos en una vieja practica, volveremos a hacer lo mismo, pensando en que esta vez las cosas resultarán diferentes (viejo concepto acuñado por Einstein y que el llamaba su definición de “locura”). 

Lo anterior nos lleva a cerrar el ciclo regresando nuevamente a la obsesión. Este ciclo lo podemos estar habitando y viviendo decenas de veces al día, por diferentes causas (pensamientos y sentimientos recurrentes). Haciendo la analogía es como subirse a la montaña rusa desde las 7:00 hasta las 23:00, no hay cuerpo que lo aguante. ¿Es posible solucionar lo anterior? Desde luego que sí, forma parte de todo un cúmulo de habilidades mal llamadas “soft” (blandas), que hoy en día deberían formar parte de las “hard” (duras) y que no nos son enseñadas en ningún sitio.

Alrededor del 80 % de mis clientes han logrado bajar al mínimo o incluso desaparecer el estrés de su vida, cuando han sido capaces de identificar cuales son sus pensamientos y sentimientos recurrentes (obsesivos), al hacerlos conscientes (ponerlos por escrito), son capaces de hacerse cargo diseñando estrategias, poniendo fechas y hora de cómo se van a hacer cargo para materialmente eliminarlos o resolverlos buscando y encontrando cientos de posibilidades para hacerlo.

El otro 20 % que aun no ha sido capaz de resolverlo ha sido porque presentan algo que hemos bautizado como “fatiga endocrina”, su sistema glandular encargado de la fabricación de hormonas, proteínas, enzimas, neurotransmisores se encuentra dañado, desequilibrado resultado de una pésima dieta alimenticia, abuso en el consumo de refrescos y productos chatarra, carbohidratos y azucares. Aunado a lo anterior nulo o muy poco ejercicio físico. 

Esta nos es una visión simplista, reduccionista, esotérica, mística, es el resultado de muchas horas de investigación, de trabajo de campo y de una búsqueda permanente de información resultado de pruebas científicas y trabajo de cientos de investigadores, médicos, psicólogos, coaches y consultores. Con mucho gusto, te seguiré compartiendo información al respecto.