La Polarización de la opinión pública

En tan solo 15 minutos visitando diversas redes sociales recabe decenas de imágenes qué reflejan de manera mordaz y critica la situación que vive México. Desde mi punto de vista personal, considero que una gran parte de la población esta en completo desacuerdo con las medidas y manejo de la situación. Sin embargo, no debemos de olvidar que cada uno tiene la libertad de elegir cuales son las decisiones que tomará en relación con su salud y bienestar. Tenemos una gran facilidad para ponerle foco solo a lo inmediato, sin detenernos un momento y reflexionar que seguirá después de la pandemia y como le haremos frente a la enorme y empinada cuesta que vendrá a posteriori.

Con el debido respeto, es muy fácil entrar en este juego perverso de la polarización, que no nos deja nada y que nos hace perder el foco. Ponerle atención a lo que verdaderamente es importante para nosotros, nuestras familias y seres queridos, requiere ser el centro de nuestros planes y acciones. Es necesario que comprendamos y aceptemos que en la actualidad lograr consensos implica una ardua labor ya que estamos inmersos en un contexto de completa manipulación y demagogia.  Si estas o no de acuerdo con las medidas y acciones tomadas, estas en tu derecho de decidir que harás, siempre y cuando seas capaz de dimensionar las consecuencias.

Para quienes pertenecemos a las generaciones de “tradicionalistas” en sus 60´s, “babyboomers” en sus 50´s y “X” en sus 40´s, se supone que la vida nos ha dado las suficientes dosis de “ubicatex” como para haber capitalizado el aprendizaje y saber como salir adelante en entornos desfavorables. Pero, y dada nuestra condición humana, muchos no serán capaces de dimensionar en su justa proporción la situación, y al ser expertos en el tema del autoengaño, utilizaremos para variar múltiples de sus componentes. Empezaremos a racionalizar (buscar una explicación que nos haga sentido y tranquilice temporalmente de acuerdo ha nuestras creencias), justificar (validando el porqué es correcto o no), evadir (desconectarnos rápidamente del evento amenazador) y algunas más.

En primera instancia es necesario que elaboremos de forma inmediata una estrategia económica que nos permita salir adelante con nuestros compromisos a corto plazo.  En este momento no tenemos una idea clara de cuanto tiempo estaremos en cuarentena (es decir, encerrados en casa para evitar contagios). Todo parece indicar que en las próximas 4 semanas la fase critica habrá concluido.  Desde mi punto de vista profesional, te recomiendo seas capaz de reducir en la medida de tus posibilidades la angustia y ansiedad que se convierten en estrés (las llevamos al cuerpo, somatizamos) y que en gran medida son originadas por la obsesión (pensamientos y emociones recurrentes).

Mi segunda recomendación es que anotes en una lista todos tus generadores de estrés (cuales son las cosas que te preocupan y que requieres resolver de manera inmediata). Al hacerte consciente cada una de ellas, esta empezando a hacerte cargo. Lamentablemente los pensamientos obsesivos rondan por nuestra cabeza todo el tiempo y solo nos alteran y dañan física y emocionalmente. Posterior a escribir esta lista que muy probablemente no redactaste en orden de importancia, ponla en orden. Tomate tu tiempo, busca estar en un espacio donde haya tranquilidad, silencio y paz.

Uno a uno decide cual será el plan, la estrategia para resolverlo. Cuales son y serán las medidas, decisiones, elecciones y prioridades que tomarás al respecto. Tu hoja de ruta, no requiere ser un plan sofisticado, requiere ser realista, mismo que dependa si es posible en su mayor parte de tí y tus acciones.  No te procrastines (aplazar indefinidamente y ocuparse de otras cosas sin importancia). No es posible resolverlo todo simultáneamente, establece prioridades, haz tú check list (lista de verificación) y ponte manos a la obra.

Como nos dice el Tzun Tsu (El arte de la guerra), “La batalla mejor librada es aquella en la que no se derrama una sola gota de sangre”. Quizá algunas requieran ser medidas extremas, pero antes de decidir te invito a la siguiente reflexión: “No tomes decisiones permanentes cuando estas gobernado y dominado por pensamientos y sentimientos temporales”.  En cuanto empieces a definir una a una las estrategias y los planes de acción te darás cuenta qué es muy fácil habitar en los espacios de víctima y culpable, cuando lo único que nos permite hacernos cargo es darnos cuenta, parar, para reflexionar y adoptar una actitud responsable. Como dirían mis amigos Colombianos: “Diciendo y haciendo, mijito”.

 

 

La ola que se avecina

En estos momentos en que la pandemia del Covid-19 (coronavirus) ocupa los titulares y la mayor parte del tiempo de los noticieros. La angustia y ansiedad, sumados al pánico colectivo, los altos niveles de desinformación, la gran cantidad de fake news (noticias falsas), los miles de videos de “supuestos” expertos que se mezclan con los que sí son “expertos”, generan una confusión aun mayor. Algunos con el ánimo de informar y otros sin “darse cuenta” viralízan datos, cifras y remedios sin soporte o sustento. Es necesario“PARAR”, detenerse un momento y reflexionar.

Esta pandemia global, nos lleva al espacio de solo estar atentos a la inmediatez. Efectivamente las campañas de #quedateencasa, resultan en una disminución de los contagios. Quedarse en casa, para quienes les es posible, es de gran ayuda. Ocupamos gran parte de nuestro día en monitorear los medios de comunicación y redes sociales. Adicionando los cientos de mensajes que vía whatsapp y redes sociales nos llegan, este ejercicio nos lleva a una, por decir los menos, paranoia colectiva.

Es necesario, sin lugar a duda; poner foco en el detalle, tomar todas las medidas necesarias de higiene (lavarse las manos, estornudo de etiqueta, eliminar besos y abrazos, reuniones, contacto físico, etc.) Sumado a lo anterior, saber que hacer y como organizarnos para mentalizarnos a qué es muy posible que estemos encerrados en casa varias semanas. Y es precisamente en este lapso aun por definirse, que te quiero invitar a que realicemos dos ejercicios.

El primero, qué te tomes un tiempo para organizar tus actividades de trabajo, junto con tus responsabilidades del hogar (parejas, hijos y casa). Desarticula cualquier posible pretexto o excusa y autogestionate. Más que establecer prioridades aprende a calendarizar y gestionar tus compromisos. Aprovecha y utiliza todos los medios electrónicos y de comunicación de los que dispones para coordinarte con tus equipos, delegar y que cada quien asuma la responsabilidad de hacerse cargo de lo que le corresponde.

En segundo lugar y motivo principal de este articulo, es que estés consciente de lo que sigue después de esta oleada del covid19 y esto es una ola mucho más grande y poderosa, que no se resolverá en 8 ó 12 semanas. Estoy hablando de la recesión económica mundial y local. Para quienes vivimos en México sin ser pesimistas y adoptar una actitud derrotista, significa que las condiciones son poco halagüeñas. El dólar a 26 o 27 pesos, el barril de petróleo a menos de 18 usd, perder el grado de inversión, los bonos de Pemex convertidos en bonos basura. La FED bajando las tasas de interés, otorgando créditos (líneas swap) a Banxico, llevándonos al sobre endeudamiento. Los capitales golondrinos que emigrarán a regiones con mayor certidumbre. La importación de productos y materia prima del exterior a un tipo de cambio estratosférico. Las políticas comerciales proteccionistas que adoptarán muchos de nuestros socios comerciales en donde se privilegie lo local sobre las importaciones. La reactivación de la economía en la zona Euro. El gigante de Asia que vuelva a la normalidad. No solo cero crecimiento del producto interno bruto, sino operar en números negativos.

Muchos serán los factores y condiciones adversas que requeriremos sortear para salir adelante. En los próximos 3 o 4 meses, deberás adoptar una estrategia quizá muy diferente a como habías estado trabajando y operando.  Así que aprovecha este tiempo para identificar y construir múltiples posibles escenarios. Realiza ejercicios de planeación estratégica, quizá muchos sin que el único foco sea el componente financiero, más bien enfocados a salvaguardar la planta productiva y los puestos de trabajo. Junto con algunos de mis clientes realizamos estos ejercicios en donde requerimos modificar muchas de las perspectivas y realizar cambios paradigmáticos.

Entender y aceptar que serán otras las condiciones y qué no nos servirá seguir haciendo lo mismo. Este espacio de re ingeniería, de re invención también nos invita que descubramos que hacer pequeñas o grandes reformas solo serán parches y paliativos temporales. Es necesario que diseñemos y logremos transformaciones profundas. Desarticular creencias, dogmas y paradigmas históricamente arraigados y seamos capaces de operar en espacios de disrupción creativa (en donde no tenemos competidores, ni requerimos abrirnos paso a empujones y codazos). La disrupción destructiva, es justamente la que ocasionó una vez más que se construyera la tormenta perfecta. La proliferación de la pandemia y que Rusia vs. Arabia Saudita hayan tirado el mercado del petróleo, sin medir las consecuencias de sus decisiones. La concatenación de los mercados bursátiles que como fichas de domino van cayendo y arrastrando unas a otras.

Entendamos que la ignorancia es atrevida y que tenemos en más de un país a gobernantes megalómanos, soberbios, ciegos y certeros de tener la razón, aunque las evidencias les indiquen una y otra vez que sus decisiones conducen a sus países a la ruina. Es por ello, que te invito a que aproveches estos días para reflexionar, pensar, analizar, estudiar y diseñar estrategias que te permitan a ti, a tu familia, negocio o empresa a salir adelante, sin tener que estar angustiados ahora por un gigante como lo será la recesión del SIGLO XXI.

EL COVID-19 (UN TIPO DE CORONAVIRUS)

Esta es información confiable y actualizada

DATOS: (Fuente: WHO, Organización Mundial de la Salud) 17/III/2020.

La COVID-19 es una enfermedad infecciosa causada por un nuevo virus que no había sido detectado en humanos hasta la fecha.

El virus causa una enfermedad respiratoria como la gripe (influenza) con diversos síntomas (tos, fiebre, etc.) que, en casos graves, puede producir una neumonía. Para protegerse puede lavarse las manos regularmente y evitar tocarse la cara.

CÓMO SE PROPAGA

El nuevo coronavirus se propaga principalmente por contacto directo (1 metro o 3 pies) con una persona infectada cuando tose o estornuda, o por contacto con sus gotículas respiratorias (saliva o secreciones nasales).

SÍNTOMAS

La COVID-19 se caracteriza por síntomas leves, como, secreciones nasales, dolor de garganta, tos y fiebre. La enfermedad puede ser más grave en algunas personas y provocar neumonía o dificultades respiratorias. Más raramente puede ser mortal. Las personas de edad avanzada y las personas con otras afecciones médicas (como asma, diabetes o cardiopatías) pueden ser más vulnerables y enfermar de gravedad.

Los signos y síntomas pueden ser:

  • secreciones nasales
  • dolor de garganta
  • tos
  • fiebre
  • dificultad para respirar (en casos graves)

PREVENCIÓN

Actualmente no existe vacuna para prevenir la COVID-19.

Puede reducir el riesgo de infección:

  • Lavándose las manos regularmente con agua y jabón o con desinfectante de manos a base de alcohol.
  • Cubriéndose la nariz y la boca al toser y estornudar con un pañuelo de papel desechable o con la parte interna del codo
  • Evitando el contacto directo (1 metro o 3 pies) con cualquier persona con síntomas de resfriado o gripe (influenza)

TRATAMIENTOS

No existe ningún medicamento para prevenir o tratar la COVID-19. Algunos pacientes pueden necesitar tratamiento sintomático que les ayude a respirar. 

Cuidado personal

  • Si presenta síntomas leves, quédese en casa hasta recuperarse. Puede aliviar sus síntomas:
  • descansando y durmiendo
  • manteniéndose caliente
  • bebiendo muchos líquidos
  • utilizando humidificadores o tomando duchas calientes para aliviar el dolor de garganta y la tos.

Tratamientos médicos

Si presenta fiebre, tos y dificultad para respirar, busque inmediatamente atención médica. Llame con antelación a su proveedor de atención de salud e indíquele si recientemente ha viajado o estado en contacto con personas que hayan viajado.

Comportamiento del COVID-19

Por cada 1,000 personas contagiadas, 900 lo vivirán asintomaticamente, solo 100 mostrarán sintomas. De esas 100, alrededor de 80 lo vivirán como un cuadro gripal muy fuerte, tos seca, dolor muscular y de cabeza aproximadamente 14 días. De los 20 restantes, 15 personas desarrollarán un neumonía bilateral con dificultad para respirar que requerirá ingreso hospitalario. De los 5 restantes, estos desarrollarán una fibrosis pulmonar, por lo que su ingreso hospitalario e ingreso a cuidado intensivos es inminente requerirán respiración asistida. La tasa de mortandad en este último grupo es del 75 % (3 personas).

 

 

 

Todos somos parte de la Solución

Covid-19

En estos momentos en los que se nos invita protegernos, para prevenir aumente el numero de contagios. Surge la propuesta de quedarse en casa. Para muchos esto será posible, para quienes no pueden hacerlo pues su situación económica, tipo de actividad o empleo se los impide, requerirán tomar otro tipo de medidas. Este sin embargo es un momento de infoxicación (demasiada información no verificada y amarillista) y fake news (noticias falsas). Buscar y corroborar información fidedigna de fuentes confiables nos puede costar algo de trabajo, pues todo el tiempo se publican en los medios de comunicación y redes sociales miles de informes, comentarios, memes y opiniones de personas (algunos bien intencionados) pero otros ignorantes y escandalizados, que nos saturan y que nos llevan en caso extremo a desconectarnos de lo que ocurre.

Tenemos muy desarrolladas las herramientas del autoengaño (evasión, negación, justificación, racionalización, generalización, distorsión, minimizar, entre muchas otras). Esto lamentablemente nos lleva a no dimensionar las situaciones y hacernos conscientes de lo que esta ocurriendo. No estamos preparados para hacerle frente a este tipo de eventos pues seguimos creyendo que los gobiernos y organizaciones globales tienen la obligación de resolver la problemática. Nuestra naturaleza nos lleva a ser reactivos, a tomar decisiones sin que medie un proceso de reflexión. De acuerdo con lo que oímos, vemos y leemos, de forma automática respondemos.

Dependiendo del lugar donde vives, tu país estará en fase 1 (personas contagiadas que llegaron del extranjero) o 2 (personas que ya fueron contagiadas de forma local). Tomar las medidas mínimas indispensables no supone algo que deba angustiarnos o agobiarnos. Evitar el contacto físico con otras personas, tocar objetos fuera de casa (botones, pasamanos, perillas, volantes, etcétera). Lavarnos las manos constantemente, no tocarnos la cara, mantener una distancia de al menos metro y medio de otras personas, no saludarnos de mano, abrazo o besos. Taparnos la boca cuando estornudamos o tosemos con nuestro brazo. Evitar al máximo lugares donde haya muchas personas (eventos masivos, escuelas, clubes, restaurantes, cafeterías, transporte público, supermercados).

Esta es una situación temporal, no sabemos si llegar a la fase 3 (disminución de los contagios) puede tardar de 5 a 8 semanas. Contagiarnos no implica que entonces inevitablemente moriremos. De hecho, el porcentaje de morbilidad es mínimo, pero el proceso de incubación es de alrededor de 14 días, lapso en el que podemos contagiar a decenas de personas o ser contagiados.  Una gran cantidad de personas infectadas vivirán el proceso de manera asintomática, pero algunas de las personas que los rodean podrán enfermarse y morir. Así que no se trata solo de ti o de mí, sino de hacernos responsables y hacernos cargo de todos con quienes directa o indirectamente se cruzan por nuestro camino. Aunque el porcentaje de personas que requerirán hospitalización será muy bajo, no existe el suficiente numero de camas y equipos médicos para hacerse cargo de manera simultanea de tantos casos.

Así que, sí parte de la solución es quedarse en casa, evitar salir, no hacer compras de pánico, hazlo. Verifica lo que tienes en tu alacena, veras que puedes alimentarte sin problemas varias semanas y evitar dejar sin alimentos a muchos que viven al día. Busquemos la posibilidad de realizar nuestras actividades desde casa, utilizando todos lo medios a nuestro alcance (teléfonos, tabletas, computadoras) usando todas las aplicaciones y servicios (wifi, celulares, WhatsApp, Skype, facetime, webex, mails, mensajes de voz y texto, llamadas telefónicas). Es momento de detenernos, parar, no reaccionar. Es momento de tomar medidas precautorias, no sobre dimensionar, pero tampoco subestimar.

Estos días te compartiré algunos escritos que te ayudarán a aprender a estar contigo y con tu gente sin que los ánimos exacerbados, las preocupaciones, el estrés y la presiones te deterioren físicamente y dañen tus relaciones. Te ofrezco mi apoyo, si requieres conversar, desahogarte, ser escuchado, asesoría, terapia o coaching me puedes contactar. Todos somos parte de la solución. Te invito a que en estos días difíciles te hagas responsable de ti y de quienes te rodean.

santiagobeorlegui@institutovitral.com

El manejo emocional de los líderes (manual de operación)

leader

Constantemente se realizan cálculos, pronósticos y predicciones sobre el rumbo que tomará la humanidad en relación a la generación de conocimiento, descubrimientos, desarrollo y aplicaciones de la tecnología. El Dr. Max Tegmark, catedrático del MIT y director del Future of life Institute en Cambridge, en su libro “VIDA 3.0” (Taurus 2018) nos comparte algunos de los asuntos a los que la humanidad requiere poner atención inmediata. Los cálculos más recientes (MIT-2018) sobre el volumen de investigaciones, conocimiento y avances tecnológicos indican que cada 10 años, se duplicará dicho volumen. Expresado en otros términos, para los chicos recién graduados de muchas de las formaciones profesionales universitarias, en menos de 5 años, gran parte de lo aprendido será obsoleto. Plantearle a las instituciones académicas que los títulos profesionales tengan caducidad y que se revaliden cada 5 ó 10 años suena escandaloso.

En palabras del Dr. Tegmark “Es muy importante que no dejemos las discusiones sobre el futuro de la IA a un grupo de frikis de la tecnología como yo sino que incluyamos a psicólogos, sociólogos o economistas para que participen en la conversación. Porque si el objetivo es la felicidad humana, tenemos que estudiar qué significa ser feliz. Si no hacemos eso, las decisiones sobre el futuro de la humanidad las tomarán unos cuantos frikis de la tecnología, algunas compañías tecnológicas o algunos Gobiernos, que no van a ser necesariamente los mejor cualificados para tomar estas decisiones para toda la humanidad.”

 En relación a los avances en las neurociencias en los ultimos 5 años, se han logrado desarticular decenas de paradigmas, teorias e hipotesis, que en su momento con suficiente fundamento fueron consideradas correctas. Lo he expresado en algunos de mis libros y publicaciones, un alto grado de especialización, nos lleva a desarrollar ceguera de taller y perder de vista la “integralidad”. La inter relación que tienen temas tan diversos como salud, educación, economía, filosofía, sociología, psicología por mencionar algunos. La convergencia de todo este conocimiento e información guardada en nuestro cerebro, no nos capacita “per se” a que hagamos un buen uso, tomemos decisiones correctas y no estemos a merced de nuestras emociones. Situación que muchas veces nos impide comprender que aun cuando se tenga el conocimiento y la experiencia, eso no significa que nuestra dinamica decisional sea la correcta.

Con el animo de no extenderme en este apasionante tema, pretendo compartirte esta información utilizando la mayor capacidad de sintesis que me sea posible. En una publicación anterior “El codigo postal de la Consciencia” (http://santiagobeorlegui.com/blog/2019/10/31/el-codigo-postal-de-la-consciencia/), presenté los resultados de un gran numero de investigaciones que demuestran cuales son las zonas de cerebro (42 regiones cerebrales y 6 redes neuronales) que constituyen a la “consciencia”.  Durante decadas se sostuvo que las emociones eran universales, de hecho muchos cientificos han invertido casi medio siglo buscando evidencia para sostener dichas teorias.  En conclusiones recientes, la neurologa Helen S. Mayberg (investigadora y catedratica del Mount Sinai Medical School), creadora de una terapia de estimulación profunda del cerebro para personas que padecen depresiones profundas y que han demostrado ser resistentes a otros tratamientos. Indica que sentimos lo que el cerebro cree. Somos los artifices de nuestras experiencias, creemos lo que sentimos. Como lo sostienen los Dres. Lisa Feldman Barret y Antonio Damasio: “No podemos actuar racionalmente si el cerebro funciona con predicciones basadas en las interocepciones y las experiencias previas registradas en nuestro nicho afectivo”.

¿qué significa lo anterior? Pues que es necesario que aprendamos como funciona nuestro cerebro para entender como opera. Llegamos a este mundo, crecimos, nos desarrollamos, reproducimos y morimos sin que hayamos leído el manual o instructivo de funcionamiento. Tripular y operar esta maquina compleja, ha sido un logro de más de 162,000 años, alrededor de 107,000 millones de personas han habitado este planeta, según cálculos del Dr. Peter Grunwald, experto en estadística del Centro de Matemáticas e Informática de Holanda. Es por ello que cada día se vuelve más necesario entender cual es el funcionamiento de nuestro cerebro. No estoy diciendo que todos nos volvamos expertos en “neurociencias”, de lo que hablo es que mientras no estemos conscientes de cómo trabaja (funciona, opera) nuestro cerebro. Seguimos sin estar capacitados para saber como fluir y soltar en el devenir emocional.

Declara la Dra. Feldman: “No podemos superar las emociones por medio del pensamiento racional porque el estado de nuestro presupuesto corporal es la base de todos los pensamientos, percepciones e interpretaciones que tenemos, y, en consecuencia, nuestras experiencias previas y nuestro estado actual modifican nuestro comportamientos y decisiones en todo momento”.

 En mi próximo libro “Wellness Leadership program” sostengo que la bioquímica cerebral resultado de nuestro estado corporal (salud, nutrición, estado físico y psicológico) afectan y modifican de manera inconsciente nuestro manejo emocional y dinámica decisional. Así como lo anterior, los registros grabados en nuestra memoria, nos predisponen a hacerle caso a nuestras sensaciones corporales para tomar decisiones, sin que medie un acto de “awareness” profundo y, seamos capaces de aceptar que hay ciertos momentos en los que es preferible, parar, fluir y soltar para no tomar decisiones equivocadas o dañar nuestras relaciones.

No solo es necesario que aprendamos como funciona nuestro cerebro, todas las variables que pueden afectar la toma de decisiones y el manejo de emociones. También se vuelve relevante desarrollar todo un paquete de habilidades que requerimos identificar, aprender e incorporar para un desempeño exitoso en nuestra vida personal y profesional. Motivo por el cual nos hemos dado a la tarea de diseñar y desarrollar programas académicos que le enseñen a las personas aprender a ser Líderes.

Informes: www.ser-lider.com/lp

El código postal de la consciencia

Consciencia

Finalmente la consciencia (mente, alma, espíritu) ya tiene un domicilio identificado.

Durante muchos años científicos como el Dr. Paul Ekman, pionero en la investigación de micro gestos y reacciones faciales y corporales que acompañan a las emociones, había hecho aportaciones extraordinarias sobre el funcionamiento de nuestro cerebro.  Así como el Dr. Richard Davidson, neuro científico qué demostró que las emociones duran 500 milisegundos y con lo que nos quedamos posteriormente son pensamientos y sentimientos (sensaciones en el cuerpo). Incluyendo también las enormes aportaciones del Dr. Antonio Damasio qué confirman lo alguna vez dicho por el Dr. Humberto Maturana, “Los seres humanos creemos qué somos seres racionales que en ciertos momentos sentimos emociones, cuando en realidad somos seres emocionales que ocasionalmente razonamos” (con la clásica ironía que lo caracteriza). Sin embargo aun faltaba por identificar la ubicación de nuestra consciencia.

Pues por fin, en los albores de la tercer década del siglo XXI, continuando con el estudio del cerebro y sus intrincados misterios. Ya lo había propuesto la Dra. Lisa Feldman, directora del centro de investigación interdisciplinario de las ciencias afectivas de la Universidad del noroeste en Boston, Massachusetts. “La actividad intrínseca del cerebro es el origen de los sueños, la imaginación, el vagar de la mente y la ensoñación a lo que se le llama simulación. Esta actividad del cerebro consiste en una cantidad infinita de predicciones incesantes. Produce miles de millones de bucles de predicción que generan actividad cerebral intrínseca”. Dicho de otra forma, nuestro cerebro no opera desde un modelo conductista (estimulo/respuesta). Aun sin existir estímulos internos/externos, en vigilia o dormidos, muchas zonas del cerebro permanecen con actividad permanente. Sostiene que las emociones se construyen desde la experiencia y el aprendizaje, motivo por el cual se vuelven universales una vez que fueron aprendidas. Aportación que desarticula decenas de paradigmas sobre el tema.

En febrero del 2019, un grupo de científicos encabezados por los Dres. Steven Laureys y Athena Demertzi de la Universidad de Lieja, en Bélgica así como investigadores de Paris, Barcelona, Nueva York, Buenos Aires, Ontario y Birmingham, publicaron los resultados de su investigación. Existe un patrón cerebral que origina la consciencia, 42 regiones cerebrales y 6 redes neuronales vinculadas a la cognición nos permiten percibir e interpretar lo que ocurre y desde donde construimos nuestra realidad. Científicamente probado en donde habita nuestra consciencia.

Según un articulo publicado por la revista científica electrónica “Tendencias científicas”. La consciencia es la capacidad del ser humano para percibir la realidad y reconocerse en ella, así como de reconocer a otras personas. Esta capacidad se pierde total o parcialmente durante largo tiempo en pacientes afectados por una lesión cerebral. Sin embargo, hasta ahora no existían marcadores fiables que pudieran determinar la presencia o ausencia de consciencia. La nueva investigación ha establecido que existen distintos patrones de actividad cerebral que señalan la diferencia entre una persona consciente y otra en estado de inconsciencia.

Han podido apreciar que durante el estado de consciencia, determinadas regiones del cerebro se comunican de forma fluida, mostrando conexiones sinápticas (entre neuronas) que facilitan el intercambio eficiente de información, que es la base de la consciencia. Sin embargo, cuando las personas están inconscientes, esas regiones cerebrales no se conectan y desvelan que la persona afectada carece de consciencia. Ya se sabía que algunas zonas cerebrales complejas, como la corteza prefrontal o la precuña o precúneo, una parte del lóbulo parietal superior, son responsables de una amplia gama de funciones cognitivas superiores. Sin embargo, esas zonas del cerebro desempeñan múltiples funciones, desconociéndose hasta ahora cómo se representa la consciencia en el cerebro a nivel de redes neuronales específicas. La nueva investigación lo ha descubierto valiéndose de la imagen por resonancia magnética funcional (IRMf), un procedimiento que permite mostrar en imágenes las regiones cerebrales activas al ejecutar una tarea determinada.

 La Dra. Athéna Demertzi, una de las principales investigadoras comentó: «Descubrimos un patrón cerebral complejo en el que la conectividad funcional era significativamente diferente de la conectividad estructural. Esta tendencia fue más frecuente en sujetos conscientes y casi inexistente en pacientes inconscientes”.

Para los investigadores, eso significa que los métodos empleados son eficientes, ya que sus resultados se obtienen independientemente de la lesión cerebral o de la actividad externa que pueda manifestar un paciente. El diagnóstico puede establecerse a partir de la dinámica cerebral, indicador riguroso del estado de la consciencia humana en un paciente clínico con lesión cerebral: un biomarcador objetivo puede desempeñar un papel importante en las decisiones médicas. Los investigadores plantean que en el futuro tal vez sea posible incluso estimular la actividad de estas regiones cerebrales y restaurar algún grado de consciencia en pacientes que la hayan perdido, a través de técnicas de estimulación cerebral no invasivas, como la estimulación eléctrica transcraneal. La investigación aporta también información importante de cómo se genera la consciencia en el cerebro.

Esta inquietud manifiesta de ¿en donde reside nuestra voz interior? Ya fue develada. 42 regiones cerebrales y 6 redes neuronales le dan forma a nuestra consciencia. Las investigaciones continúan y se espera en un futuro próximo, poder modificar ciertos estados alterados de consciencia. Para los neuro científicos, psicólogos y coaches estos descubrimientos nos permitirán seguir acompañando a las personas para que desarrollen “awareness”, practiquen “mindfullness” y elevar sus niveles de consciencia, en un mundo donde un altísimo porcentaje de la población vive como “zombies”, desconectados y en el automático.

Para mayor información: https://advances.sciencemag.org/content/5/2/eaat7603

Equipo de investigación:

  1. Demertzi
  2. Tagliazucchi
  3. Dehaene
  4. Deco
  5. Barttfeld
  6. Raimondo
  7. Martial
  8. Fernández-Espejo
  9. Rohaut
  10. U. Voss
  11.  D. Schiff
  12.  M. Owen
  13.  Laureys
  14.  Nachhake
  15.  D. Sitt

Instituciones:

1GIGA-Consciousness, GIGA Institute B34, University of Liège, Avenue de l’Hôpital, 11, 4000 Sart Tilman, Belgium.

2INSERM, U 1127, F-75013 Paris, France.

3Institut du Cerveau et de la Moelle Epinière, Hôpital Pitié-Salpêtrière, 47 bd de l’Hôpital, 75013 Paris, France.

4Instituto de Física de Buenos Aires and Physics Deparment (University of Buenos Aires), Buenos Aires, Argentina.

5Cognitive Neuroimaging Unit, CEA, INSERM, Université Paris-Sud, Université Paris-Saclay, F-91191 Gif/Yvette, France.

6Collège de France, 11, Place Marcelin Berthelot, 75005 Paris, France.

7Center for Brain and Cognition, Computational Neuroscience Group, Department of Information and Communication Technologies, Universitat Pompeu Fabra, Calle Ramon Trias Fargas 25-27, Barcelona 08005, Spain.

8Institucio Catalana de la Recerca I Estudis Avancats (ICREA), University of Pompeu Fabra, Passeig Lluis Companys 23, Barcelona 08010, Spain.

9Laboratory of Integrative Neuroscience, Physics Department, FCEyN UBA and IFIBA, CONICET, Pabellón 1, Ciudad Universitaria, 1428 Buenos Aires, Argentina.

10Department of Computer Science, Faculty of Exact and Natural Sciences, Intendente Güiraldes 2160–Ciudad Universitaria–C1428EGA, University of Buenos Aires, Argentina.

11Sorbonne Universités, UPMC Université Paris 06, Faculté de Médecine Pitié-Salpêtrière, 91-105 bd de l’Hôpital, 75013 Paris, France.

12CONICET–Universidad de Buenos Aires, Instituto de Investigación en Ciencias de la Computación, Godoy Cruz 2290, C1425FQB Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.

13Centre for Human Brain Health, University of Birmingham, B15 2TT Birmingham, UK.

14School of Psychology, University of Birmingham, B15 2TT, Birmingham, UK.

15The Brain and Mind Institute, Western Interdisciplinary Research Building, N6A 5B7 University of Western Ontario, London, Ontario, Canada.

16Department of Neurology, Columbia University, 710 West 168th Street, New York, NY 10032-3784, USA.

17Radiology Department, Citigroup Biomedical Imaging Center, Weill Cornell Medical College, 516 E. 72nd Street, New York, NY 10021, USA.

18Feil Family Brain and Mind Research Institute, Weill Cornell Medical College, 1300 York Avenue, New York, NY 10065, USA.

 

 

 

Estrés en México

mexico estrés

México el país con el más alto nivel de estrés en el mundo.

No es sensacionalismo o amarillismo, siempre busco fuentes fidedignas y estudios serios respaldados por instituciones académicas y organismos internacionales. De acuerdo a un estudio publicado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) en el año 2017, México ocupaba el primer lugar mundial en niveles de estrés con un 75 % de la población económicamente activa que lo vive. China el segundo lugar con un 73 % y EUA con un 59 %. 

De acuerdo a un articulo publicado por la revista Forbes México (mayo 2016), el estrés laboral genera un bajo desempeño (disminución drástica de la productividad) lo que ocasiona perdidas cuantificables en alrededor de $ 16,000 mdp al año. La OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) publicó en el año 2018 el reporte de estadísticas de la fuerza laboral (Labour Force Statistics). Una vez más los datos son alarmantes: Alemania ocupa el primer lugar con un promedio de 1,356 horas laboradas por año, el lugar 39, lo ocupa México con 2,258 horas laboradas por año (902 horas más). El nivel de productividad por hora calculado en dólares (USD) de los trabajadores alemanes es de $ 49.30 x hora ($ 66,850.80 USD anualizado). Mientras el nivel productividad de los trabajadores Mexicanos es de $ 14.46 x hora ($ 32,650.68 USD anualizado), lo cual indica que a pesar de que en México se trabajan muchas más horas la diferencia de productividad anual en comparación con Alemania es de $ 34,200.12 dólares menos por trabajador. En otros términos, somos alrededor del 48.84 % menos productivos aunque trabajemos más horas.

El Dr. Jeffrey Pfeiffer catedrático de la Escuela de Negocios de Stanford menciona en su libro “Dying for a paycheck” (Harper Collins Publisher 2018). Qué el hoy conocido síndrome del “Burn out” (quemado, fundido, agotado) es la resultante de la suma de todos lo generadores de estrés, aunque básicamente se refiere a las condiciones laborales y como el management moderno daña la salud de los empleados y reduce drásticamente el desempeño. Sin embargo debo decir que aunque esta más que probado que cada día se suman múltiples factores a las presiones al interior de las empresas (situación económica, baja en las ventas, aumento en la competencia, inseguridad, terrorismo fiscal, corrupción, utilidades marginales, practicas desleales, clima laboral adverso, imposición de metas inalcanzables, disminución o modificación de prestaciones o incentivos, despidos masivos entre muchas otras). Poco o nada estamos haciendo para hacernos cargo de cómo aprender a manejar el estrés en la vida (personal/laboral). 

Esta no es una problemática generacional, aunque para quienes llevan más de 3 décadas trabajando (baby boomers) ó 2 (generación X), la vida se ha encargado de darnos las suficientes dosis de “ubicatex”, como para haber capitalizado el aprendizaje (seniority). Independientemente de que somos responsables de propiciar en los millenials y en la generación “Z” un bajísimo nivel de tolerancia a la frustración (aceptar que las cosas no son, ni serán como, cuando y porque quiero y aprender a vivir con ello). En ningún sitio nos enseñan a saber que hacer con el estrés. De hecho aunque para el año 2025 se considera que las 2 principales causas de discapacidad laboral serán el estrés y la depresión, no es solo responsabilidad de las autoridades o de la iniciativa privada hacer algo al respecto. 

Es sorprendente como las instituciones académicas (publicas o privadas) en el mundo no están haciendo nada al respecto. Sus pequeños esfuerzos no orquestados desde una estrategia perfectamente definida, los conduce a resultados pobres y a curarse en salud, pensando en que “algo” están haciendo. Cuando los cuestiono y les ofrezco múltiples posibilidades, siendo “políticamente correctos” me escuchan y argumentan que ya lo saben y que ya lo tienen contemplado. Aunque no están haciendo nada pues desde su púlpito académico son incapaces de aceptar que no tienen ni la más remota idea de como hacerlo. 

Más del 90 % de las cosas por las cuales te preocupas nunca ocurren, (qué perdida de tiempo, energía y desgaste emocional). Además si preocupándote (ocupándote antes de) resolvieras algo, quizás el precio a pagar (salud) en ciertos momentos valdría la pena pagarlo. Pero de nada nos sirve preocuparnos y estresarnos si las cosas o situaciones que ocurren están fuera de nuestro circulo de influencia. 

El 95 % del estrés es ocasionado por la “obsesión” (pensamientos y sentimientos recurrentes), como vivimos materialmente desconectados (en el automático), con un nulo o bajísimo nivel de “awareness” (darnos cuenta intencionadamente). Entramos en un ciclo o bucle de retroalimentación negativo, mismo que brevemente te describiré.

Desde hace más de 2,000 años en las civilizaciones orientales se sostiene que todos los eventos son “neutros”, es decir; que cada individuo tiene la libertad de elegir como percibirá e interpretará toda situación. Al no “darnos cuenta” por vivir en el automático dejamos pasar de largo la posibilidad de elegir y “parar” para no engancharnos. Se despierta en nosotros la obsesión (empezamos a “rumiar” las cosas cientos de veces al día), cada evento o situación que nos obsesiona se convierte en un ciclo que opera de forma simultanea y en paralelo. Materialmente puedes estar enganchado (obsesionado) con decenas de cosas.  Esto deriva en procesos de inseguridad (otro tema que genera estrés, la incertidumbre). Cuando históricamente nunca hemos habitado en otro espacio que no sea la incertidumbre (ya deberíamos de nadar de muertito en el inmenso océano de la incertidumbre), es más dejar de verlo como algo a vencer y entender que es el espacio de la creación y de las múltiples posibilidades. 

La inseguridad y la incertidumbre derivan en angustia y ansiedad, que combinados se manifiestan llevándolos al cuerpo, el estrés es la somatización (llevar al cuerpo) la angustia y la ansiedad. Es decir; la manera en que el cuerpo te expresa que esta estresado es cuando sientes: migrañas, dolores de cabeza, gastritis, colitis, contracturas musculares, gripes recurrentes, alergias permanentes, ataques de angustia, mal humor, cambios repentinos de humor, baja de energía, falta de atención, perdida en la concentración, impaciencia, irritabilidad, etc.

Aunado a lo anterior además la conversación interna de que no nos alcanza la vida, que tenemos que hacer cientos de cosas, que la carga es demasiado pesada y que en esta carrera de obstáculos estamos todo el tiempo a punto de desfallecer. Vivir estadios prolongados de estrés lamentablemente nos conducen a la depresión, misma que tiene varios niveles y que en algunas ocasiones requiere ser atendida por psicólogos o psiquiatras (neurosis o patologías). Aunque de fabrica venimos equipados con ciertas herramientas del autoengaño (negación y evasión entre otras) que nos permiten minimizar u olvidar momentáneamente las cosas. Ante esta situación incurriremos en una vieja practica, volveremos a hacer lo mismo, pensando en que esta vez las cosas resultarán diferentes (viejo concepto acuñado por Einstein y que el llamaba su definición de “locura”). 

Lo anterior nos lleva a cerrar el ciclo regresando nuevamente a la obsesión. Este ciclo lo podemos estar habitando y viviendo decenas de veces al día, por diferentes causas (pensamientos y sentimientos recurrentes). Haciendo la analogía es como subirse a la montaña rusa desde las 7:00 hasta las 23:00, no hay cuerpo que lo aguante. ¿Es posible solucionar lo anterior? Desde luego que sí, forma parte de todo un cúmulo de habilidades mal llamadas “soft” (blandas), que hoy en día deberían formar parte de las “hard” (duras) y que no nos son enseñadas en ningún sitio.

Alrededor del 80 % de mis clientes han logrado bajar al mínimo o incluso desaparecer el estrés de su vida, cuando han sido capaces de identificar cuales son sus pensamientos y sentimientos recurrentes (obsesivos), al hacerlos conscientes (ponerlos por escrito), son capaces de hacerse cargo diseñando estrategias, poniendo fechas y hora de cómo se van a hacer cargo para materialmente eliminarlos o resolverlos buscando y encontrando cientos de posibilidades para hacerlo.

El otro 20 % que aun no ha sido capaz de resolverlo ha sido porque presentan algo que hemos bautizado como “fatiga endocrina”, su sistema glandular encargado de la fabricación de hormonas, proteínas, enzimas, neurotransmisores se encuentra dañado, desequilibrado resultado de una pésima dieta alimenticia, abuso en el consumo de refrescos y productos chatarra, carbohidratos y azucares. Aunado a lo anterior nulo o muy poco ejercicio físico. 

Esta nos es una visión simplista, reduccionista, esotérica, mística, es el resultado de muchas horas de investigación, de trabajo de campo y de una búsqueda permanente de información resultado de pruebas científicas y trabajo de cientos de investigadores, médicos, psicólogos, coaches y consultores. Con mucho gusto, te seguiré compartiendo información al respecto.

¿Quién es exitoso y porque?

grit

Miles de estudios, cientos de investigaciones y aun no sabemos como se determina y como se predice el éxito. Los resultados nos indican que poco o nada tiene que ver con el talento, los conocimientos técnicos, los coeficientes intelectual y social, el cuidado de la imagen o la facilidad para desenvolverse.

Conocemos a muchas personas que no se encuentran en su mejor estado físico y aun así, eso no les impide ser exitosos. Entonces ¿quiénes conservarán sus trabajos, lograrán sus metas y cuales son las razones?

En decenas de conferencias y talleres les comparto a los participantes que la “obsesión”, (que forma parte de la condición humana) no tiene una connotación positiva. Esto significa qué los pensamientos y emociones recurrentes usualmente inconscientes desencadenan procesos negativos como la angustia y la ansiedad, mismas que somatizamos y llevamos al cuerpo (estrés) y que lamentablemente nos llevan a procesos depresivos.

¿Será posible que exista una “obsesión” positiva? Estoy convencido de que sí, pero; y para evitar problemas semánticos la he bautizado como “intención”.  Esta idea me llevo a articular la siguiente frase:

“La intención que no es llevada a la acción, se convierte en desilusión”.

Sostengo que la intención (pensamientos y emociones recurrentes conscientes y positivos) se soporta en dos pilares fundamentales: La voluntad y el propósito. Veamos que son cada una, la voluntad es el deseo, el coraje, el valor, la pasión, las ganas, la garra, el tesón, la energía. El propósito es tener claros las metas, los objetivos, los resultados deseados y no perderlos de vista bajo ningún motivo. Son los componentes necesarios, complementarios e inseparables de la intención, de nada sirve tener la voluntad, si no se tiene claro el propósito y viceversa.

En años recientes se ha puesto de moda el concepto “GRIT”, mismo que no tiene una traducción literal al castellano. En su libro “GRIT, el poder de la pasión y la perseverancia”, la Dra. Angela Lee Duckworth, nos indica que el esfuerzo cuenta el doble. Qué son necesarias la pasión y la perseverancia para alcanzar las metas a largo plazo.

¿cómo podemos rebautizar al termino GRIT? Pues totalmente vinculado a la voluntad, lo llamaremos “determinación”.  La ciencia sabe muy poco sobre como construir la determinación. El talento, la inteligencia y la creatividad no son sinónimos de determinación. Cientos de personas con gran talento no siguen adelante, renuncian, se procrastinan, boicotean y no logran sus cometidos.

En un esfuerzo por darle forma y sentido al concepto, hay quienes lo han convertido en un acrónimo (GRIT = Guts, resilience, initiative, tenacity), sin embargo, es mucho más que eso. Según el Dr. Daniel Chambliss, profesor de sociología de Hamilton College, “Un rendimiento prodigioso se debe en realidad a la confluencia de un montón de pequeñas habilidades o actividades adquiridas o descubiertas que se han estado practicando, hasta convertirse en hábitos y transformarse más tarde en un todo sintetizado. Ninguna de esas acciones tiene nada de extraordinario ni de sobrehumano, lo único es que al ejecutarlas correctamente de manera sistemática generan la excelencia”.

Cuando tengo la oportunidad de participar en procesos de DO en las empresas, siempre comparto: “Agradece y reconoce tu mayor esfuerzo, no tu mejor desgaste”.

Lo cual encierra una problemática que acontece diariamente en las empresas. Cuando el foco solo es el logro de las metas y los resultados, el clima organizacional se deteriora, se incurre en practicas algunas veces poco éticas y relacionadas con “compliance”. De nada sirve lograr los resultados si nuestros equipos quedaron materialmente fundidos (burn out), A veces quedan muy cerca de la meta, mejorando los números de la temporada o ciclo anterior. Es aquí en donde vemos como es necesario reconocer el esfuerzo y evitar el desgaste.

Determinación es un concepto muy amplio, se incluye la pasión, la perseverancia, la resistencia, aferrarse para el logro, no perder el foco, esforzarse y trabajar para que ocurra. Capitalizar el aprendizaje, tener claro el propósito.

Utilizando como ejemplo el modelo (OCEAN) o FFM (Five factor model), desarrollar las 5 características de la personalidad:

Una persona que desarrolla un “growth mindset” (mentalidad de crecimiento), tiene clara la “intención” (la voluntad y el propósito), con una gran determinación, esta dispuesta a desarrollar las 5 habilidades que le permitan forjar su personalidad, identidad y carácter (habilidades del “SER”, liderazgo).

1.- Abierto a la experiencia (inventivo/curioso vs. consistente/precavido).

2.- Consciencia plena (eficiente/organizado vs. relajado/descuidado).

3.- Extrovertido (fácil de sobrellevar/energizado vs. solitario/reservado).

4.- Negociador (amistoso/compasivo vs. retador/desapegado).

5.- Equilibrio emocional (sensible/nervioso vs. seguro/confiado).

¿Cuánto GRIT tienes?

A continuación te comparto una escala de grit diseñada por la Dra. Duckworth, lee cada frase y elige la casilla de la derecha con la que más te identifiques. Respóndelas rápidamente, sin titubeos. Para calcular tu puntuación total del grit, suma los puntos de las casillas y divide la cantidad entre 10. La puntuación máxima de esta escala es 5 (un grit alto) y la más baja posible es 1 (sin grit).

Ten en cuenta que tu puntuación es un reflejo de cómo te ves ahora. El gritque tienes en este momento de tu vida puede ser distinto del que tenías cuando eras más joven. Y si vuelves a hacer el test de la Escala del Grit más adelante, tal vez obtengas una puntuación distinta.

En los últimos años, los investigadores y neuro científicos han podido determinar que la neuroplasticidad ocupa un lugar preponderante en el desarrollo de GRIT. Lo cual nos confirma que para quienes han trabajado en su eje psico/mental/físico/nutricional será más fácil desarrollarla, para quienes no, significa un esfuerzo adicional. La fatiga endocrina, bajos niveles de energía y resistencia, pueden minar nuestra determinación.

¿qué están haciendo las instituciones académicas y las empresas en relación al “burn out” y “break down” que viven cotidianamente los estudiantes, profesores y colaboradores?

wellness leadership program

Lamentablemente los esfuerzos de algunas de ellas son fútiles en relación a la inmensa necesidad para solucionar la problemática. Pero antes de emitir juicios, veamos de donde viene esto. Tal pareciera que el ser humano en lo individual y al formar parte de un colectivo, cayo en la trampa de la supuesta “evolución” generando un entorno tan competitivo que una vez activado este proceso no le es posible ralentizarlo, detenerlo o en el mejor de los casos realizar un cambio paradigmático profundo. Así como el celebre poeta Amado Nervo en su poema “en paz” plasmara: — porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino— Aun cuando día a día se presentan y se suman a las anteriores cientos de miles de evidencias que nos indican que nuestro actuar, nuestro proceder, la actitud y la manera de “ser” de la humanidad nos esta llevando a un callejón sin salida. El fingir, minimizar, negar o evadir que la “situación” no es tan grave, es como pretender salvarnos de un ataque cardiaco tomándonos una aspirina.

En mis más recientes artículos sobre la entrada en vigor de la NOM35 en México (Factores de riesgo psicosocial en el trabajo) y ¿tu cerebro esta cansado? (La obsesión de los centros de investigación e industria farmacéutica por desarrollar medicamentos que mejoren las capacidades cognitivas), expreso qué aunque el trasfondo pudiera ser el correcto, los esfuerzos son incipientes y las medidas son ínfimas en relación a la dimensión del problema. Para generar la suficiente masa critica (4 %) y lograr una alineación y un “stop” inmediato, requerimos que quienes “ya se dieron cuenta” unifiquen criterios y canalicen su energía y recursos hacia un mismo objetivo, “salvar a la humanidad”. Y no estoy hablando solamente del “cambio climático”. Para el año 2030, el 60 % de las personas vivirán en ciudades (4,800 millones de habitantes), entornos que se han convertido en autenticas “selvas de asfalto”. La solución no solo es “generar consciencia”, un autentico despertar, también incide en que es necesario salirnos de las grandes urbes y volver a un estilo y ritmo de vida que nos permitan acabar con el estrés y la depresión.

Datos estadísticos de la OIT en conjunto con la OMS, nos indican que el 30 % de los directivos, el 40 % de los mandos medios y el 50 % del personal administrativo u operativo “no les gusta lo que hacen”. ¿puedes imaginar el nivel de frustración? No estamos preparando con las herramientas necesarias a los jóvenes estudiantes para que se sumen a las filas de un entorno altamente competitivo, cuyo objetivo principal es producir más, a soportar mayor presión, a que obtengan los resultados a toda costa, no importando cuales sean los precios a pagar en relación a salud, bienestar, ética y moral. Los jóvenes profesionistas entre 24 y 30 años no les interesa comprometerse con nadie si ello implica esfuerzo y sacrificio, la permanencia en los empleos ronda entre los 12 y 18 meses. Sí hay mucha presión, sienten que se les exige demasiado o no son promovidos a niveles superiores (aunque no tengan las habilidades), cambiaran de empleo. Para el año 2030, los jóvenes millenials habrán estado en promedio en 8 a 10 empleos. Los “baby boomers” y la generación “X”, no hemos acabado de entender que los “millenials” y la generación “Z” (zentenialls), traen otro chip, no los vamos a incentivar ofreciéndoles apoyos para comprar una casa o un auto. Las instituciones académicas siguen sin entender que pretender preparar a cada alumno pensando en que su única alternativa es ser emprendedor o empresario, los lleva a salir con un nivel de arrogancia, soberbia y desubicados. Tendrán que vivir miles de dosis de “ubicatex” para entender, que fueron preparados para algo que en el mejor de los casos solo ocurrirá con el 18 % de ellos.

Es muy triste ser testigo presencial de una humanidad que vive absolutamente desconectada, de por sí, nos hemos venido entrenando para no ser avasallados por tantos estímulos externos (nos enloquecen). Pero nos fuimos al otro extremo, “zombies”, autómatas, cada quien habitando su mundo interior, absortos enchufados a los teléfonos móviles, tabletas, laptops, sin darnos cuenta de todo lo que ocurre alrededor. Prácticamente “sobreviviendo” en lugar de “vivir”, además creyendo que así es la vida. Abiertamente lo expreso, no estamos trabajando con su “asertividad”, “resiliencia”, “compromiso”. Y sí entramos al ruin espacio de la que se ha convertido en la epidemia de la juventud, el famoso TDAH (trastorno de déficit de atención e hiperactividad), a más del 28 % de los jóvenes se les diagnostica, la fácil y rápida solución, la administración de fármacos (aderall, ritalin, concerta, wyvanse, focalin, ativan, bencedrina, trazodona, dexedrina), estimulantes basados en anfetaminas que aseguran bajar la ansiedad, angustia, mejorar la atención, aumentar el rendimiento, elevar la carga energética. Generando adicción y es falso que ayudan a todo lo anterior, solo excitan las catecolaminas (neurotransmisores) aumentando la producción de dopamina y noradrenalina. Generando un estado ficticio y temporal de “autoconfianza” y “aumento de energía”. Cientos de adultos recurren a los cocteles anteriores para hacerle frente a sus jornadas laborales que los deterioran y exprimen cada día.

En mi practica cotidiana me encuentro con cientos de empresarios, directivos y ejecutivos que viven altos niveles de estrés, angustia, ansiedad, “burn out”, “break downs” y depresión. A muchos los hemos podido apoyar, sin embargo un alto porcentaje (más del 30 %) no logran avances importantes en mejorar su manejo emocional/relacional. Cuando descubrimos cual es su problemática encontramos comunes denominadores: sobrepeso (unos cuantos kilos u obsesidad mórbida), pésima dieta alimenticia (basada en carbohidratos y azúcar), consumo de productos chatarra (desde golosinas hasta barras energéticas), consumo de refrescos o bebidas energéticas, abuso en el consumo de alcohol, cigarro, adicciones. Nada o muy poco ejercicio. Viviendo lo que hemos llamado “fatiga endocrina” un total desequilibrio en el eje psico/emocional/físico/nutricional. Han perdido su capacidad de recuperación y su carga energética es nula.

Es momento de que empecemos a hacer algo al respecto, no solo practicar meditación, yoga o generar pequeños espacios que son como islas u oasis rodeados de generadores de angustia, ansiedad, obsesión y estrés, pensando en que con eso solucionaremos todo. Sí, es un primer paso, lo reconozco; pero se requieren cientos de medidas y estrategias adicionales. Desde incluir en las formaciones académicas materias que concienticen a los alumnos de su estado de salud (química sanguínea), nutrición (alimentación), preparación física (ejercicio), desarrollo de habilidades emocionales/relacionales (coaching/terapia) y también practicar meditación, mindfullness, biodanza, danza primal, taichí, retiros espirituales,  etc.

En las empresas, los directivos requieren estar conscientes de que “mente sana en cuerpo sano”, no es solo un eufemismo de “eres lo que comes, eres como está tu cuerpo, eres tu condición física”. Pretender seguir adelante sin hacer nada al respecto, es “la crónica de una muerte anunciada”. La expectativa de vida en México es de 76,7 años (83,7 en Japón), y los Qualys (la calidad ajustada de años de vida) la reduce a 65,8 años, los Dalys (AVAD, años de vida ajustados por discapacidades) indican que viviremos los últimos 10,9 años en pésimas condiciones.

Sí realmente quieres hacer algo en tu vida, en tu empresa, en la institución académica donde estudias o trabajas, no dudes en contactarme, con gusto te apoyaré para que formemos parte de ese porcentaje de masa critica que se requiere para hacer un cambio en el mundo.

santiagobeorlegui@institutovitral.com

 

Wellness Leadership Program

wellness leadership program

Estamos a unas pocas semanas del lanzamiento del programa y la presentación del libro “Wellness leadeship program”. A titulo personal debo confesar que me encuentro realmente sorprendido de los resultados al haber sido de las primeras personas que ha vivido el proceso completo. Motivo por el cual estoy muy entusiasmado y complacido de poder compartir cuales son los alcances de este nuevo proyecto que muy pronto lanzaremos al mercado. El termino “wellness” (bienestar) se ha puesto de moda y casi a cualquier cosa se le bautiza con este nombre, desde retiros espirituales, masajes, spas, dietas detox, rutinas de ejercicio, programas de nutrición, alineación de chakras, lectura de aura y un sin fin de cosas, que muchas veces nos lleva a los terrenos de los esotérico, místico, cuántico, mágico, musical. Y sin duda muchas personas dejan de tomarlo con seriedad, o en el mejor de los casos lo ven con cierta reticencia.

Desde mi experiencia como terapeuta, coach, consultor, investigador y académico me he encontrado en el camino ciertos obstáculos que le impiden a muchas personas lograr mejores resultados. Y una vez que te explique el ¿por qué? te hará mucho sentido. Cuando eres ejecutivo, directivo, comerciante, micro, pequeño, mediano o gran empresario, te has acostumbrado a vivir con presión, con un alto nivel de estrés, a malpasarla, viviendo temporadas con angustia, ansiedad, mismas que en algún momento te llevan a ciertos episodios de depresión, que además como no sabemos como se manifiesta, prácticamente desconocemos que la estamos viviendo.

Aunado a lo anterior, es muy posible que estemos sufriendo una gran cantidad de malestares físicos, resultado de la problemática anterior y para empeorar el asunto, también por problemas digestivos o provocados por una mala nutrición. Para quienes tengan oportunidad de leer el libro, encontrarán información y datos estadísticos actualizados que son claros indicadores de que la epidemia es mundial y llegará a sus máximos en alrededor de 5 a 6 años. Se considera que la discapacidad laboral mas recurrente en los próximos años serán el estrés y la depresión.

El ser humano no se ha dado cuenta que a nivel individual y colectivo se ha convertido en el arquitecto y diseñador de su propio contexto. ¿Quién dijo que tenemos que vivir así? ¿Esta será la rutina que viviré el resto de mis días? ¿Si quiero ser exitoso, estos son lo precios que requiero pagar? ¿Este es el único camino y requiero acostumbrarme a que así serán las cosas? ¿me siento atrapado pero no tengo para donde moverme? Constantemente veo a emprendedores, ejecutivos o directivos al borde del colapso. Hace poco publiqué un articulo sobre ¿tu cerebro esta cansado? En el cual explico la obsesión de muchos centros de investigación y la industria farmacéutica por diseñar y fabricar productos que mejoren nuestras capacidades energéticas y cognitivas. Tal parece que entonces requerimos de agentes externos para solucionar nuestra problemática interna. A manera de analogía, no es racional aceptar que en lugar de arreglarnos un caries, sea preferible encontrar el mejor medicamento para quitarnos el dolor, suena ilógico, pues así es como vamos por la vida.

Desde hace aproximadamente un año, decidí que era necesario para mí, bajar de peso. Aunque llevo muchos años haciendo trabajo personal de introspección y reflexión, aprendiendo a saber que hacer con lo que siento y pienso (mis emociones), y haciendo ejercicio prácticamente todos los días. Puedo decirte que me sentía satisfecho con los resultados. Sin embargo, siempre creí, que era posible ir más profundo, lograr mucho mejores resultados. Me encontré que bajar de peso como lo hice decenas de ocasiones anteriores ya no fue tan fácil. Busque ayuda profesional y descubrí que lo que históricamente había sido mi dieta alimenticia estaba totalmente equivocada. Resultado de exámenes de química sanguínea, el médico me indicó que muchos de mis niveles no eran los correctos. La nutrióloga me puso un régimen alimenticio del cual yo no había escuchado y que le daba un giro de 180 grados a lo que estaba acostumbrado. Hoy, un año después de haber iniciado este proceso puedo decirte que es lo mejor que pudo haberme ocurrido. He bajado alrededor de 30 kilos, se acabaron los malestares digestivos. No existe molestia física, trastorno o padecimiento alguno. A mis 54 años me encuentro en el mejor estado físico y mental de toda mi vida. Trabajar de manera simultanea la parte bioquímica con la supervisión de médicos y nutriólogos, la parte física con un entrenador personal y la parte psico/emocional con un coach me ha dado como resultado encontrar un perfecto equilibrio en lo que hemos bautizado el eje psico/emocional/físico/nutricional.

No solo es lograr un estado físico excepcional, una alimentación súper sana, una salud integral increíble. Lo mejor de todo ha sido lograr un manejo emocional extraordinario y un aumento en mis capacidades cognitivas nunca antes experimentado. Este no es un proceso milagroso, es simplemente ser capaces de trabajar de forma integral la parte física (mediante supervisión medica, nutricional y ejercicio) y la parte mental (coaching/terapia). De esta forma no cabe el boicot y la procrastinación.

Nos hemos dado a la tarea de diseñar e implementar un programa que algunos de nuestros clientes han empezado a vivir con resultados inimaginables. Hemos integrado un equipo multidisciplinario de médicos, nutriólogos, preparadores físicos y coaches/terapeutas, todos alineados y trabajando de manera simultanea con este programa único en el mundo.

Te invito a que te des permiso y seas capaz de vivir un proceso que materialmente cambiará tu vida. Te esperamos muy pronto en el “Wellness Leadership Program”.

Visita: www.wellnessleadershipprogram.com