¿Tú cerebro esta cansado?

Es increíble lo que ocurre en el ámbito de las neurociencias, los descubrimientos y aportaciones de los últimos 20 años, materialmente nos hacen ver nuestro cerebro con otros ojos. Aunque falta mucho por hacer como es la comprensión de actividades básicas pero fundamentales como la forma en que los diferentes elementos del cerebro se organizan trabajando de manera orquestada, simultanea, dinámica, intercambiándose información en una marea bioquímica interminable. Los equipos electrónicos diseñados para resonancias magnéticas, magneto encefalografías, tomografías por emisión de positrones, le dan acceso a los expertos a monitorear en tiempo real la actividad cerebral.  Sin embargo estamos  empezando a caer en la tentación trans humanista, buscando mejorar nuestras capacidades cognitivas utilizando sustancias capaces de incrementar el desempeño o la fatiga.  Las ampakinas para incrementar el proceso nmémico (memoria), el uso de psicoestimulantes como la ritalina para mejorar el rendimiento. En los últimos 10 años aumento el consumo de nootrópicos como el modafinilo en un 500 % ya que se pueden comprar fácilmente por internet. Esta necesidad de aumentar las capacidades cognitivas utilizando medios externos se esta volviendo una obsesión de la industria farmacéutica y de centros de investigación como DARPA, Human brain Project, Brain initiative Project, China brain science Project, Brain/minds, Inspiring brain research, entre otros.

Algunos biofísicos han desarrollado a partir de la nanotecnología productos como los liposomas, las micelas, los dendrómetros, las nanocápsulas, biomateriales para estimular la masa encefálica capaces de atravesar la barrera hematoencefálica engañando nuestros sistemas de defensa para depositar agentes farmacológicos. Estudios de optogenética permiten el control de la actividad neural, siendo capaces de sustituir recuerdos registrados en nuestra memoria por otros.

Lamentablemente hemos dejado de ver que si nuestro cuerpo opera en perfectas condiciones no requerimos de dichos productos para mejorar nuestras capacidades cognitivas. Las aportaciones más recientes de la psicología cognitiva nos muestran que el desarrollo de habilidades y capacidades para relacionarnos con nosotros y con el entorno resultado de la actividad de ciertas regiones del cerebro como el sistema límbico y la neocorteza desempeñan un papel preponderante en el ámbito relacional, conversacional de cual irreductiblemente se desprenden las emociones que de manera inmediata se transforman en sentimientos (sensaciones en el cuerpo) y pensamientos. La fatiga endocrina resultante de la mala alimentación, el sobrepeso y la falta de ejercicio físico generan un desbalance neurobiológico. Este desbalance glandular que impide que las hormonas, enzimas, proteínas, neurotransmisores operen correctamente sumados a la falta de desarrollo de habilidades para el manejo emocional son las causales de la angustia, ansiedad, estrés, depresión, irritabilidad, impaciencia, falta de energía, desatención, improductividad, cansancio crónico y más.

Desafortunadamente desde el ámbito médico se esta buscando como solucionar los síntomas resultantes sin ir a fondo y verificar cuales son las causas de dichos malestares y estados de animo. El uso de ansiolíticos, antidepresivos, tranquilizantes va en aumento. La organización mundial de la salud (OMS), ya incluyo en el catalogo internacional de enfermedades el código ICD11 el workplace burnout (estrés laboral), pero, la atención se centra en como contrarrestar dicha condición sin verdaderamente buscar cuales son las causas, el foco no solo son las condiciones del entorno, la problemática sin duda alguna debe orientarse hacia el estado psico/emocional/físico/nutricional de cada individuo. Requerimos ser capaces de entender que si logramos que el estado físico (salud) del cuerpo este en optimas condiciones. Podemos desarrollar las habilidades para un correcto manejo emocional permitiendo modificar el engrama hoy debilitado. Por nuestra parte hemos desarrollado lo que llamamos “Wellness Leadership Program”, cuyo propósito es ayudar a las personas que se rescaten de esta epidemia mundial. Integrando un equipo multidisciplinario de médicos, nutriólogos, preparadores físicos y coaches/terapeutas, hemos diseñado un proceso que trabaja de manera simultanea para mejorar las condiciones bioquímicas del cuerpo mediante la alimentación, el ejercicio y el trabajo emocional. Lo anterior no significa que desaparecerán las fuentes o generadores del estrés, implica que estaremos perfectamente preparados y acondicionados para hacerle frente a cualquier problemática que se nos presente día a día.  Dejemos de buscar afuera lo que de manera natural puede resolverse desde dentro.

Visita: www.wellnessleadershipprogram.com

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *