El coaching requiere desarticular ciertos paradigmas que lo empiezan a invadir.

En el ámbito del coaching, hacen falta muchas definiciones. A veces nos topamos  con miembros radicales del mundo del coaching instalados en “tener la razón” y convencidos de ser poseedores de la “verdad”. Desde hace algunos años me vengo encontrando a un grupo de personas que practican el coaching y que en su afán de ser puristas desconocen la historia y por ende dejan de tomar en cuenta cuales fueron los fundamentos de los cuales partió la practica del coaching. Entendamos que tanto PNL (NLP) que en un principio no era considerada una técnica de coaching sino una ciencia, esta basada totalmente en aportaciones psicológicas, en el caso del coaching sistémico ocurre lo mismo, y en relación al coaching ontológico sus fundamentos son filosóficos. Cuando empezó a usarse el coaching su única aplicación era en sesiones individuales de vida (life coaching) y vino a sustituir a la terapia breve, la terapia racional emotiva y/o cognitiva conductual, posteriormente se vio que usarlo en el ámbito laboral resultaba muy exitoso. 
 
En mi labor de investigación me he encontrado a escuelas o profesionales del coaching que han desarrollado habilidades y competencias que vienen desde el mundo de la consultoría, orientado 100 % a logro de metas, objetivos y resultados. En los últimos años el furor de las asociaciones internacionales ICF y WABC a creado bastante confusión ya que estas organizaciones se han auto nombrado los avales de las escuelas o metodologías de coaching (algo peligroso) ya que no son creadoras de nada y si son jueces de todo. Me sumo al esfuerzo de estandarizar los procesos (que tengan pies y cabeza) pero cuando empiezan a interferir y a juzgar que “si es” y que “no es” coaching sin conocimiento o fundamentos históricos nos encontramos con estos pseudo puristas que nos dicen que en los procesos de coaching ejecutivo no tiene porque trabajarse el “ser” porque solo están orientados al “hacer” cosa que desde mi experiencia esta totalmente equivocado. Hemos podido darle coaching transformacional (life/executive) a más de 4,000 directivos en diferentes países y organizaciones con extraordinarios resultados.
 
El coaching es un proceso que sin duda, proviene en gran medida de la psicología, la terapias, la consultoría, el mentoring, la capacitación, la filosofía, la corporalidad, el awareness, el mindfullness y que al integrar de todas ellas un poco, se ha convertido en un proceso de conversaciones reflexivas que no operan desde los juicios y que acompaña al otro a que se vea en sus máximas posibilidades personal y profesionalmente, logrando así un equilibrio en su vida.
Cuando creemos que el coaching ejecutivo no trabaja el “ser” solo está orientado al “hacer”, nos convertimos en tutores y mentores que mediante preguntas llevamos a cliente a cumplir sus metas, resultados y objetivos, sin siquiera preguntarles si están satisfechos con lo que hacen, si les gusta o si han encontrado ese “quehacer” que llena su “Ser”.
Desde mi experiencia personal como coach, después de haber tenido la maravillosa oportunidad de haber dado más de 9,000 sesiones, tengo claro que invariablemente durante los procesos surgen las problemáticas personales y profesionales y es nuestro compromiso y responsabilidad facilitar los procesos reflexivos para que nuestros clientes y patrocinadores generen los resultados deseados en equipos de trabajo de alto desempeño y con un clima laboral de armonía y paz.

2 opiniones en “El coaching requiere desarticular ciertos paradigmas que lo empiezan a invadir.”

  1. Hola Santiago, estoy totalmente de acuerdo con tu publicación ojalá y hubiera más coaches que pensaran igual. Gracias.

  2. Excelente reflexión que seguramente dará pie para una discusión interesante sobre esta sobresaturación que estamos presenciando de miles de “tipos” de coaching en el mercado.

    Felicidades Santiago!

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